A pesar de que en muchos países la comunidad LGBT+ puede vivir y gozar plenamente de sus derechos sin miedo a ser denigrada o perseguida, en países como Egipto esto aún es una lejana utopía. Si bien la homosexualidad no está prohibida de forma expresa en la legislación egipcia, sí se producen frecuentes procesos legales por acusaciones de prácticas inmorales y de prostitución. Además, el gobierno egipcio se ha caracterizado por realizar cazas de bruja contra la comunidad gay.

El día de hoy, 30 de septiembre, el organismo regulador de la prensa de Egipto demostró una vez lo mencionado en el párrafo superior al prohibir la publicación de cualquier información relacionada a homosexuales en medios escritos y audiovisuales del país, a menos que sea para mostrar su “arrepentimiento” por dicha “conducta”. El Consejo Supremo para la Regulación de los Medios consideró que “la homosexualidad es una enfermedad y una vergüenza y es mejor ocultarla”, de acuerdo a un comunicado recogido por la agencia de noticias MENA. Por ello, el organismo estatal instó a “no hacer propaganda” a la homosexualidad “hasta que sea curada y acabada” con el objetivo de “preservar la moral y los valores de la sociedad”.

El presidente del Consejo, Makram Mohamed Ahmed, afirmó respecto al tema que los medios de comunicación están para “informar sobre la peligrosidad de esa enfermedad (la homosexualidad), advertir de sus consecuencias y no hacer propaganda ni levantar sus banderas y lemas”. La decisión de este consejo se produce unos días después de que siete hombres egipcios fueron detenidos por mostrar una bandera arcoiris en un concierto del grupo libanés Mashrou’ Leila celebrado en El Cairo el 22 de septiembre. Otros seis hombres también fueron arrestados en un departamento –gracias a información obtenida de una app para ligar– y serán juzgados por posibles delitos de libertinaje, violación de la moral y prostitución.

Por lo anterior, el día de hoy Amnistía Internacional y Human Rights Watch exigieron al Gobierno de Egipto que cese la represión contra los homosexuales. Ambas organizaciones señalaron que uno de los detenidos por levantar la bandera arcoíris ya fue juzgado y condenado a seis años de cárcel. Mientras tanto, otros seis se encuentran en libertad provisional por los cargos de “libertinaje” e “incitación al libertinaje”. La fiscalía egipcia ordenó que los seis detenidos por practicar actos sexuales sean examinados por médicos forenses. HRW puntualizó que este tipo de análisis rectales son “técnicas arcaicas” del siglo XIX que “carecen de cualquier validez científica y violan la ética médica” y que se pueden considerar como una forma de “tortura”.