El dueño del Casino Royale quiere un amparo para abrir otro casino

Sabíamos bien que aquello de la cacería de casinos por todo el país sería sólo algo temporal. Tanto es así que ahora el dueño del Casino Royale, Raúl Rocha Cantú está buscando en los tribunales un permiso para abrir un nuevo casino. La demanda comenzó antes del atentado del 26 de agosto, en marzo del 2011, y busca que se le otorgue el permiso a su empresa, Impusora de Entretenimiento y Destreza Turin S.A. de C.V., para operar centros de apuesta remota.

El próximo 28 de octubre tendrá lugar la audiencia en el Juzgado Decimosexto de Distrito en Materia Administrativa en el Distrito Federal, donde el juez Ricardo Gallardo Vara dictará la negación o la aprobación del amparo que le permitirá a Rocha Cantú tener un casino nuevo.

Desde septiembre del 2008 la empresa que Rocha Cantú sostiene al lado de Francisco Javier López Arteaga, ha estado en procesos para obtener los permisos para operar centros de apuestas remotas y salas de sorteo de números. Tras una negativa en febrero de este año, la empresa presentó una demanda de amparo, argumentando que tenían un oficio firmado por el entonces director general de juegos y sorteos, Roberto Correa Méndez. Dicho amparo fue aceptado el 22 de febrero del 2011.

Actualmente, Correa Méndez tiene denuncias en su contra tanto en el Órgano Interno de control de la Secretaría de Gobernación, así como en la PGR, por vender documentos, algunos falsos, con los que se instalaron y operaron casinos irregulares en el país, entre ellos, el trágico Casino Royale.

A sabiendas de toda la información anterior, recogida de El Universal, no podemos sino preguntarnos sorprendidos ¿será que se aprobará el amparo para la empresa Impulsora de Entretenimiento y Destreza Turin?¿Está Rocha Cantú en una posición para solicitar nuevamente un aparo?

Sin duda habrá que esperar al 28 de octubre para ver qué resuelve el juez Gallardo Vara, antes de gritar por la impunidad. Sin embargo, el que Rocha Cantú pretenda abrir otro casino imitando los procesos con los que abrió el Casino Royale, nos habla de la poca fe que tiene en la legalidad de nuestro país. Eso no nos deja más que pensar que quien sabe cómo moverse legalmente en nuestro país, puede hacer lo que quiera.