El fetichismo de la salvación

Vivimos en la época de la ambigüedad, del doble mensaje, como diría Café Tacvba el “SINO” o los hermanos Gallagher con su “Definitely Maybe”.

Los medios de comunicación nos hablan todo el tiempo de la violencia en la que se encuentra atrapado el país, pero a la vez dicen que no debemos preocuparnos, que nuestros representantes políticos tienen la capacidad para tomar las mejores decisiones siempre en busca del bienestar social, con reformas infalibles donde el gobernado hasta puede participar en las discusiones, pero solamente en las discusiones, en la forma si, no en el fondo.

La tragedia mayor es el condicionamiento pavloviano (ya saben el de los perros que babean por el estímulo respuesta) al que somos sometidos, nos hacen escuchar esa vocecita de estado esquizofrénico: ten miedo, se violento, toma leche toma leche, babea por el consumismo y para salvarte ¡calma! rézale al santo que prefieras o practica la religión que vaya acorde con tu coche, tus necesidades y género musical. Creo que el funcionamiento de esa ideología es en este punto fetichista.

El fetichista aferrándose a su fetiche, puede soportar la realidad o más bien la evita.

Es bueno reflexionar sobre nuestra condición como individuos y como sociedad, no vivir en el engaño minimizando la realidad como lo hacen los medios con su pare de sufrir, consume, sonría sea feliz, pretendiendo convertir nuestros sentimientos en reacciones mecánicas controladas, quitándonos el placer de pensar individualmente, la otredad.

Como dijo Octavio Paz en su libro Itinerario el individuo se separa del mundo y se dice “ya lo sabes, eres carencia y búsqueda”

Por: Kid A