Posiblemente una de las herramientas más poderosas para distraer al mundo es el futbol; sin embargo, también se debe reconocer que el mismo deporte es capaz de unir pueblos. Es una de las disyuntivas que desgraciadamente tiene el que es el juego-deporte más popular de todo el mundo.

Cuando nos referíamos a el como un distractor para la sociedad, inevitablemente recordamos lo que durante un tiempo fue todo un mito.

Con el último partido de Champions League entre el Schalke 04 y el Real Madrid, algunos blogs y medios trajeron a nuestros tiempos la relación entre el club de Gelsenkirchen y Adolfo Hitler.

Allá por el 2008, The Times publicó una lista con los peores 50 aficionados en la historia del futbol y el número uno resulto ser el Führer (seguidor del Schalke 04) quien, supuestamente, puso mucha atención a lo que sucedía con el club.

Se dice también que el líder tuvo una gran influencia para que “su” equipo lograra la mejor época de su historia entre 1934 a 1942, obteniendo seis ligas y una copa.

hitler

Sin embargo, eso no fue así. Bien dicen que una mentira repetida mil veces se vuelve realidad. En el mismo 2008 (cuando salió aquella lista) Gerd Voss, jefe de prensa del cuadro germano, le aclaró dicha situación a The Times mediante una carta.

La teoría de que el club ganó seis títulos de Liga bajo el apoyo del Tercer Reich es basura. Como mucho, los nazis buscaron el calor de la gran popularidad de un equipo que estaba entre los mejores del mundo desde 1927.

A  Hitler no le gustaba el futbol. Él pensaba que este deporte no era nada masculino.

Prefería la lucha o un deporte muy alemán como el remo. Además, en toda su peculiar vida, el líder del nazismo -de acuerdo al registro fotográfico que se tiene- solo asistió a un juego de futbol una vez y fue durante los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936. Aquel día, el Führer vio como su Alemania perdió 0-2 frente a los noruegos.

hitler 2

Pero eso no es todo.

Al ser consciente de la popularidad del futbol en su país, Hitler aprovechó las circunstancias y la propaganda nazi basada en la imagen del Schalke 04 se distribuía entre la población.

Además, se tienen imágenes de jugadores del club realizando saludos nazis y a gente en el estadio sosteniendo pancartas en apoyo al nazismo, por lo que nos preguntamos ¿tenía injerencia en el club o no? Es decir… para no haber perdido ni un solo juego entre 1935 y 1939…

Cuando corroboró que el futbol podía ser un gran medio propagandístgico comenzó a intervenir en el deporte.

propaganda nazi

 

De acuerdo con datos del gobierno alemán, más de 300 futbolisas judíos desaparecieron y desde 1933 TODAS las entidades deportivas del país eran comandadas por gente de raza aria.

Por lo que, inmediatamante, los presidentes del Bayern Munich (Kurt Landauer), y del Borussia Dortmund (Egon Pentrup) se vieron obligados a dejar sus cargos y huir.

Para Hitler y Goebbels, su ministro de propaganda de aquel tiempo, el deporte era una manera de enaltecer el trabajo, la disciplina y, en general, el físico de la raza aria. Una derrota en un partido era una catástrofe nacional que no podía salir a la luz pública.

¿Un ejemplo de esta ideosincracia?

En agosto de 1942 (ya en plena Segunda Guerra Mundial), un equipo de Ucrania, el FC Start jugó varios partidos con equipos de militares y logró ganar todos los partidos.

El 12 de julio el primer equipo del ejército nazi fue derrotado. Así que los alemanes decidieron montar una revancha que se jugó cinco días más tarde. Para esta ocasión reunieron un equipo mucho más fuerte.

Los golearon 6-0 en toda regla. La situación no podía quedar así, así que el 19 de julio, en el siguiente partido, los alemanes se presentaron con el potente equipo húngaro MSG Wal, que cayó por 5 a 1.

Los húngaros propusieron un partido de vuelta en el que volvieron a caer derrotados, en esta ocasión por 3-2. En aquel momento los nazis vieron la oportunidad. Estaban más cerca que nunca de poder batir al Start y acabar con aquella humillación.

El llamado “Partido de la Muerte”

El equipo Flakelf de la Luftwaffe pidió la revancha, la cual fue fijada para el 9 de agosto, en el estadio Zenit, de la Unión Soviética.

Un oficial de las Waffen-SS fue nombrado árbitro. El FC Start era consciente de que el arbitraje estaba “maleado” en contra de ellos. Muchas fuentes anónimas advirtieron al FC Start de un posible castigo si no perdían contra los alemanes.

A pesar de eso, el equipo decidió jugar como siempre. También se negaron a dar el saludo nazi a sus oponentes antes del partido.

El estado físico de ambos equipos eran muy diferente. Los soviéticos (hoy en día ucranianos) estaban casi en los huesos, mal alimentados. Obviamente, el equipo germano estaba en unas condiciones físicas envidiables, en perfecto estado.

Como preveían los jugadores, el árbitro hizo caso omiso a las faltas del equipo Flakelf. El equipo alemán avanzó rápidamente hacia la portería del FC Start, gracias a una campaña sostenida de ejercicios físicos.

Trusevych recibió una patada en la cabeza de un delantero del Flakelf, dejándolo atontado. Mientras Trusevych se recuperaba, el equipo alemán anotó un tanto.

El árbitro siguió ignorando los reclamos del FC Start por la violencia de sus oponentes. El equipo Flakelf usó todas las tácticas y técnicas de un equipo sucio: dirigiéndose al cuerpo en vez de la pelota, tirando de la camiseta, haciendo zancadillas por detrás del jugador, para así obtenerla de mala forma.

partido de la muerte

A pesar de todo esto el FC Start anotó un gol de tiro libre por Kuzmenko. Luego Goncharenko, en contra del curso del juego, esquivó la pelota entre los defensores del equipo Flakelf y metió el balón en la red del equipo alemán. Al medio tiempo, el FC Start ganaba 2-1.

El segundo tiempo fue lleno de momentos clímax. Cada uno de los equipos marcó 2 goles. Al final del partido, el FC Start se encontraba en una inmejorable posición (5-3). Klimenko, un defensor, tomó la pelota, pasó la defensa del equipo alemán y sorteó al portero del Flakelf.

Entonces en lugar de patear la pelota al arco, se dio la vuelta y la lanzó al centro de la cancha. El árbitro de las SS sopló el silbato final antes de cumplirse los noventa minutos de juego.

Una semana después, el 16 de agosto, el FC Start venció nuevamente a Rukh, esta vez 8-0.

start fc

Posteriormente, un número de jugadores del FC Start fueron arrestados y torturados por la Gestapo, supuestamente por ser miembros de la NKVD (el Dinamo como club había sido financiado por la policía).

Uno de los jugadores arrestados, Mykola Korotkykh, murió bajo tortura. El resto fue enviado a los campos de concentración de Syrets, donde Ivan Kuzmenko, Oleksey Klimenko, y el portero Mykola Trusevich fueron después asesinados, en febrero de 1943.

Entre los supervivientes se incluyen Fedir Tyutchev, Mikhail Sviridovskiy y Makar Goncharenko, que son los responsables de la popularización de esta historia soviética en la cultura popular.

En el 16 de noviembre de 1943, Izvestia fue el primer periódico en reportar la ejecución de los deportistas por los alemanes, aunque el partido en sí no fue mencionado.

Para concluir…

En el ámbito local, tanto el Borussia Dortmund, como el Bayern Munich fueron perseguidos bajo el régimen de Hitler por ser considerados de tendencia judía.

El Schalke, en cambio, representaba el ideal del nazismo: individuos de raza aria que en equipo se convertían en un conjunto invencible. El Führer, por lo tanto, era un aficionado del Schalke a conveniencia.

Los triunfos del club equivalían a triunfos de la raza aria que enaltecían el régimen. Goebbels la tenía clara: “Ganar un partido era más importante para la gente que invadir una ciudad del este de Europa,” escribió en su diario.

Hitler lo sabía, y es por eso que su afición, seguramente aparente, por el Schalke y por el futbol, tenían plena explicación por lo que representaba la victoria y la superioridad física de la raza aria en el Tercer Reich.

En realidad, Hitler encontró el instrumento perfecto para llegarles a todos y no es que realmente sintiera algún cariño por un club que hizo historia en la Alemania nazi.