“NO” se estrena en México este viernes 9 de noviembre. La película dirigida por Pablo Larraín y protagonizada por Gael García Bernal, nos traslada al Chile de finales de los años 80 cuando el General Augusto Pinochet quiso, mediante un plebiscito, ratificar su continuidad y su forma de gobierno, un régimen militar, por 8 años más, es decir hasta marzo de 1997.

Hace unos días,Gael García Bernal nos hizo el favor de hablarnos sobre la película. Opinó sobre lo importante que fue para el pueblo chileno y para el mundo que el NO triunfara.

¿Puede un dictador convocar un plebiscito, una consulta popular? Pinochet así lo entendió un 5 de octubre de 1988. Su objetivo era preguntar a la ciudadanía si estaba de acuerdo con lo que se establecía en la Constitución de 1980, que permitía a Pinochet estar 8 años más al frente del país. Para él se trataba de una forma de perpetuarse legítimamente en el poder, pero también una oportunidad para lavar su imagen.

(Pinochet convoca el plebiscito)

En principio Pinochet lo tenía todo controlado para que el SÍ fuera mayoritariamente al NO. Dominaba los medios de comunicación, había creado una estructura clientelar poderosa y contaba con el miedo de la gente, reacia a opinar lo que pensaba tras el golpe de Estado al gobierno del socialista Salvador Allende.

La Constitución de 1980 establecía que los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas y el general director de Carabineros podrían proponer, por unanimidad de la ciudadanía, a la persona que se encargaría de ocupar el cargo de Presidente de la República de Chile durante el siguiente período de gobierno.

Para aprobar o reprobar la propuesta, el plebiscito debía contar con la mayoría absoluta de votos de la población. En caso de un SÍ, Pinochet estaría 8 años más al frente del país. Si el resultado fuera un NO, el general se vería obligado a convocar elecciones parlamentarias y presidenciales un año después.

El triunfo del NO

Pinochet se las prometía muy felices. Durante 15 años toda su fuerza se centró en mantener el poder. El general obtuvo los votos favorables de los partidos Renovación Nacional, la Unión Demócrata Independiente, Avanzada Nacional, Democracia Radical, Partido Nacional, Partido Liberal, Social Democracia, Partido del Sur y una serie de grupos que estaban a favor de un gobierno militar.

Por su parte, el NO fue votado por la Concertación de Partidos por el No, una agrupación formada por 16 colectivos que representaban la oposición al régimen militar.

¿Cuál fue el resultado? Pinochet pensaba que la participación no sería muy alta, consciente de que la gente vivía en un estado de régimen militar y con miedo a expresar sus opiniones. Pero, en contra de sus perspectivas, hubo una participación masiva por parte de la ciudadanía, una situación que claramente le podía perjudicar en sus intereses.

Y así fue. El resultado arrojó lo siguiente: un 56% votó por el NO y un 44% por el SÍ. Sin lugar a dudas, la movilización de los chilenos fue clave para que el plebiscito tuviera un resultado diferente al previsto. Con todo en contra, un movimiento social fue capaz de tener más fuerza que el propio Pinochet, un movimiento que se basó en una importante acción política pero, fundamentalmente por una campaña de publicidad que tenía el siguiente slogan: “Chile: la alegría ya viene”.

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¿Qué sucedió después?

Conforme a las disposiciones transitorias de la Constitución de 1980, al año siguiente el general Augusto Pinochet debía convocar elecciones parlamentarias y presidenciales para acabar con el régimen militar que él encabezaba. El Gobierno reconoció la derrota y empezó a construirse el camino hacia la transición democrática.

Gracias al NO, la Concertación logró una reforma constitucional que permitiera esa transición. En concreto consiguió, con el apoyo del gobierno y tras un plebiscito realizado en julio de 1989, lo siguiente:

-Flexibilización del sistema de reformas constitucionales.

-Reducir a 4 años el primer período presidencial tras el régimen militar.

-Modificar el artículo 8 de la Constitución en lo referente a la proscripción política.

-Aumentar el número de senadores elegidos democráticamente.

-Modificar la composición del Consejo de Seguridad de Nacional.

De esta manera y, tras la reformas, lo único que se necesitaba es que Augusto Pinochet convocara elecciones democráticas. La fecha elegida fue el 14 de diciembre de 1989. Concurrieron tres candidatos: Francisco Javier Errázuriz, Patricio Aylwin y Hernán Büchi.

De manera democrática, el 52.9% de los chilenos eligió a Aylwin, candidato de la Concertación.

(Momento en que Pinochet entrega el poder a Aylwin)

¿Intento de boicot al plebiscito y a su resultado?

Los rumores sobre un intento de boicot fueron constantes durante los días previos al plebiscito. Curiosamente, la noche anterior al referéndum hubo un extraño apagón en el país y varios países, como Estados Unidos o Inglaterra, estuvieron atentos a una posible marcha atrás por parte de Pinochet a quien forzaron para que aceptara el resultado, fuese el que fuese.

Sin embargo, lo más preocupante de ese trascendental momento para Chile lo explica Fernando Matthei, integrante de la Junta Militar durante 12 años. Según su versión, Augusto Pinochet no aceptó los resultados del plebiscito y previó un autogolpe que finalmente fue frenado por otros sectores militares.

En su libro autobiográfico Matthei, mi testamento, el ex jefe de la Fuerza Aérea chilena afirma que el dictador estaba dispuesto a sacar los tanques a la calle con la excusa de una conspiración comunista. Según Matthei, Pinochet, como Jefe del Ejército, dijo que no estaba dispuesto a aceptar los resultados y que se iba a quedar. Pero la actuación de personas del mundo militar como el propio Matthei impidió que Pinochet pusiera en práctica sus intenciones.

El final de la historia del dictador  tiene que ver con el juez español Baltasar Garzón. Tras permanecer como Jefe del Ejército hasta 1998, Pinochet se convirtió en senador vitalicio. Pero no pudo evitar que el juez Garzón emitiera una orden de arresto contra él por Crímenes contra la Humanidad. Pinochet fue detenido en Londres y estuvo en situación de arresto durante 503 días. Posteriormente volvió a Chile hasta su muerte. Sin embargo, logró su objetivo: no cumplir pena de cárcel en su país.