Chris Burden, un artista plástico de Boston, Massachusetts, es conocido por sus performances, se volvió famoso por provocarse dolor como una manera de expresión artística, cosas como clavarse las manos a un bocho, simulando una crucifixión. Pero ahora ha dado un giro hacia la instalación, algo que tal vez les interese más a todos ustedes.

Su nuevo proyecto se titula Metrópolis II, y es un complejo sistema de pistas y engranajes que simulan un retrato de alguna ciudad, como Los Ángeles por ejemplo, donde se expone la pieza.

1200 hot wheels se avanzan sin detenerse, cambian de velocidad, y se detienen el el tráfico, provocando un sonido, que a todos nosotros, habitantes de las ciudades y víctimas del tráfico nos parece familiar.

Los dejo con un video de la pieza en acción.