El tamaño sí importa

Seguramente han oído hablar del mamífero más grande del mundo. La Balaenoptera musculus a.k.a ballena azul, puede llegar a medir unos 30 metros de largo y a pesar unas 170 toneladas. Más o menos la masa de un edificio de 10 pisos. Sus testículos son tan grandes como su cuerpo, proporcionalmente, pero no conservan el record mundial a los más grandes.

Un familiar no tan cercano de la ballena azul, la Eubalaena australis alias ballena franca austral mide la cuarta parte de la ballena azul y posee la medalla de oro a las bolas más grandes del mundo. Se preguntarán en ¿dónde demonios quedó la proporción?, pues este fenómeno fértil de la naturaleza se debe a la presión evolutiva, la competencia por las ballenitas esta recia y es claro que quien deje más espermas en la hembra será el que demuestre su virilidad con un producto.

Por otro lado, la colosal ballena azul es la poseedora de la marca mundial al pene más grande del mundo, sin embargo, proporcionalmente no es el animal mejor dotado, arriba de él en el pódium de la virilidad se encuentra el percebe, al cual le es posible extender su pene 20 veces sobre la medida de su cuerpo, esto se debe a que vive anclado a las rocas y para copular solo extiende su miembro para llegar a los vecinos. Ahora entiendo muy bien aquél dicho que dice “el que percebe-ra alcanza” ¿apoco no, muchachos?