En Francia es prácticamente ilegal trabajar después de las 6

Todos sabemos que los franchutes se lo pasan bastante bien con sus croissants, sus presidentes infieles, su petróleo ruso y sus extradiciones de secuestradoras. Parece que la chamba allá también es un paraíso. Así lo demuestra el último acuerdo sindical en el país, según el cual, después de las 6 tu jefe no puede buscarte en redes o teléfono para pedirte absolutamente nada.

En Francia, las cosas para los trabajadores son envidiables. Sus luchas sindicales, mucho más organizadas, pacíficas e inteligentes que las libradas en otras partes del mundo, realmente surten efecto. En 1999, lograron que fuera ilegal trabajar más de 35 horas a la semana: sí, leíste bien, 7 horas al día, 5 días a la semana. Cualquier esfuerzo extra exigido por el patrón, representaría motivo de demanda. Y créannos, las demandas son algo muy serio por allá.

Sin embargo, con el ingreso de las nuevas tecnologías, los patrones encontraron una forma de pasarse este límite por alto. Localizar a los empleados a través del celular, el correo electrónico o las redes sociales para hacerles encarguitos se volvió la regla. Ellos argumentaban que, puesto que los trabajadores no se encontraban en la oficina, no podía afirmarse que los estuvieran sobre explotando.

Por este motivo, la unión sindical de trabajadores se reunió de nuevo para luchar contra el efecto smartphone (por cierto, en Francia no se asocia la idea de los sindicatos únicamente con la de trabajos “mal pagados”: prácticamente todos los trabajadores, de cualquier condición, pertenecen a uno). Después de mucho discutir, llegaron a una solución bastante radical: los teléfonos de los trabajadores debían ser apagados a las 6 en punto (o a la hora de salida del trabajador, dependiendo de la de entrada) para evitar recibir peticiones de los jefes. Como garantizar esto es medio complicado, el asunto quedó asentado del siguiente modo al firmar con las federaciones y sindicatos de empleadores (sí, hay sindicatos de empleadores): cualquier e-mail, o mensaje que el patrón envíe a sus empleados después de las 6 puede ser legalmente ignorado sin consecuencias.

De esta forma, dando las 6, los franceses pueden irse de la oficina a su casa o a donde se les pegue la gana e ignorar cualquier grito que el patrón pegue en el cielo, o más precisamente, en la nube.

Franceses pasándolo más cool que tú porque ya salieron de trabajar.

Este acuerdo (que tiene carácter legal vinculante, es decir, que es tan obligatorio como la ley) aplica a TODOS los empleados franceses, incluyendo a los que trabajan para Google, Facebook y cualquier sitio o plataforma, lo que no tiene tan contenta a la industria francesa del Internet.

Los franceses tienen fama de flojos entre los europeos y los estadounidenses, aunque los ingleses parecen envidiar bastante su condición. El diario británico The Guardian termina el texto de la noticia diciendo con triste envidia:

Mientras nosotros, los pobres británicos, acobardados y pálidos corremos a toda prisa, cada vez más intimidados por la amenaza del despido basado en recesión y las medidas gubernamentales que los europeos continentales dejan fuera de los privilegios patronales y dejamos crecer el confort de los accionistas sobre los derechos laborales, [los franceses] “apagan sus relojes”.

Mientras tanto, los chicos del medio neoyorkino Elite Daily, que aseguran ser “la voz de la generación Y”, terminan su texto diciendo en un tono bastante conservador:

Parece que, como Francia no hace eco del gusto estadounidense por la tecnología y la productividad, la unión de trabajadores del país cree que la habilidad de revisar e-mails cuando uno quiera no es una herramienta valiosa, sino una excusa para que los empleadores exijan a sus empleados un poco más que aquello por lo que firmaron.

Bueno, no es que sea ilegal trabajar como loco todo el día si se te pega la gana, pero resulta bastante sensato que uno pueda hacer, de modo adecuado, eso por lo que firmó durante el tiempo por el que fue contratado y nada más ¿no? En fin, así se ponen las cosas cuando trabaja la moral protestante.

Y ustedes sopicuates, ¿creen que trabajar de más es un deber moral o una mentada de madre? No dejen de comentar 🙂

Vía: Elite Daily, The Guardian