14 de febrero: día del amor, de la amistad y también día mundial de la energía, un tema que se ha convertido en el principal eje (y dolor de cabeza) en la incipiente administración de Andrés Manuel López Obrador. Desde la crisis por el desabasto de gasolinas y la “guerra” al huachicoleo, hasta el “rescate” de la Comisión Federal de Electricidad, el saqueo de Gas LP y la cruzada contra la Comisión Reguladora de Energía.

Sin lugar a dudas, todos estos problemas parecen ser trascendentales de cara al futuro, sin embargo, parece que dentro de tanto señalamiento, investigación y sospechas, el gobierno se está olvidando por completo de las energías renovables.  Y no es cosa menor.

Cuestionado a inicios de semana sobre el tema, AMLO afirmó que su gobierno “quiere seguir usando energías renovables”,  pero hasta el momento no ha dicho cómo y por el contrario ha puesto como prioridad los planes para fomentar la producción y dependencia de combustibles fósiles como el carbón o gas.

Así lo deja ver la intención de modernizar los 60 parques termoeléctricos que hay en el país, ademas de la consulta popular programada para el próximo 23 y 24 de febrero para decidir la construcción de una nueva Planta Termoeléctrica en el estado de Morelos, cuyo efecto secundario es la liberación de dióxido de carbono a la atmósfera.

¿Qué es una Planta Termoeléctrica y cómo funciona?

Para entender mejor por qué un sector de la población de Morelos se niega a la construcción de una termoeléctrica en su estado, habríamos de entender que una central termoeléctrica es una instalación empleada para crear energía eléctrica a partir de la energía liberada en forma de calor mediante la combustión de combustibles fósiles como petróleo, gas natural o carbón, y según especialistas, este tipo de generación eléctrica es muy contaminante debido a la liberación de dióxido de carbono de todo el proceso.

Cabe aclarar que la generación de energía a partir de combustibles fósiles para el hogar, la industria y el transporte, es el factor que más contribuye al calentamiento global debido a la alta producción de gases de efecto invernadero.

Por otro lado, las decisiones anunciadas por el gobierno de AMLO se pueden interpretar como un adió a los parques fotovoltaicos en los que México se convirtió en un referente mundial, tras la construcción de la segunda planta solar mas grande del continente americano en el estado de Coahuila.

¿Qué es un parque Fotovoltáico?

Habitualmente los conocemos como plantas de energía solar, pero su nombre correcto son parques fotovoltaicos, los cuales agrupan un determinado número de paneles solares que aprovechan la energía producida por el sol y la convierten en energía eléctrica.

En este tema, hay dos datos que sorprenderán a más de uno: El primero es que el parque fotovoltaico o parque solar más grande de Latinoamérica se encuentra en el estado de Coahuila y consta de 2.3 millones de paneles solares instalados a lo largo de 2,400 hectáreas de construcción, lo que también lo convierte  en el segundo parque solar más grande de todo el mundo.

Planta Solar Mas grande de Latinoamerica en México

La segunda planta solar más grande del mundo se encuentra en Villanueva, Coahuila y es capaz de abastecer de energía a más 1.3 millones de hogares de la región.

El segundo dato, es que en el 2017, México rompió el récord de generación de electricidad a partir de energía solar más barata del mundo y que la meta es que para el 2024, el 35% de la energía que se genere en el país pueda ser energía limpia.

Sin embargo, el pasado mes de diciembre el gobierno anunció la suspensión de las subastas energéticas a través de las que las empresas de todo el mundo participaban por  licitaciones para construir plantas eólicas y solares.

Entre las razones para esta cancelación, se señala la existencia de contratos leoninos firmados por administraciones anteriores para beneficiar a empresas privadas, lo que de acuerdo a Manuel Bartlett, podría quebrar a la CFE.

Si bien es cierto que pueden existir “contratos leoninos” o condiciones que comprometan la viabilidad de la Comisión Federal de Electricidad, no podemos darnos el lujo de no sólo renunciar a las energías renovables, sino además fomentar el uso de combustibles fósiles, pues si bien se debe perseguir y castigar la corrupción en todos sus niveles, también se actuar para planear el futuro de los pueblos y los ecosistemas, pues de seguir con esta propuesta estaríamos violando muchos de los acuerdos a los que México se había comprometido con el Acuerdo de París y el compromiso para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y el aumento en el uso energías renovables.

Y es que, los problemas en Pemex, CFE y el sector energético se deben de atender, pero al mismo tiempo la estrategia debería contemplar un fomento a las energías renovables, pero por el contrario, la Comisión Federal de Electricidad ha destinado para este 2019 más de 10 mil millones de pesos para la renovación y mantenimiento de plantas de carbón, en tanto que, a las centrales de energías no contaminantes tan sólo se han asignado poco más de 1,200 millones de pesos.

De seguir esta tendencia, la próxima crisis de la que hablaremos no será de gasolina, gas o electricidad, sino de un ambiente limpio y de un planeta, para habitar.