A una semana de las presentaciones de Atoms for Peace en la Ciudad de México, Thom Yorke habló para Sopitas.com y Reactor 105 en una extensa entrevista compartida realizada por Rulo en Nueva York, misma que podrás leer a continuación.

RULO: No es mi intención pasar por superficial pero parece que estás pasando por una experiencia muy agradable cuando estás en un concierto.

THOM YORKE: Sí, sí, es chistoso porque obviamente no lo pensamos de esa manera cuando estamos tocando. Supongo que es una cosa dinámica ¿sabes? Hay demasiada energía en esto y es algo divertido. Simplemente es la naturaleza de los tiempos y la manera en que la música se desenvuelve. No hubo una decisión consciente al respecto, pero es interesante la manera en que se desarrolló.

R: Parece que tú disfrutas eso…

TY: Sí, sí es algo padre. Todavía estamos en la etapa donde te pierdes entre todo y alguien intenta de contar porque hay partes complicadas. Así que todavía hay que concentrarse, incluso después de hacer varias tomas. Pero sí, es divertido. Hay algunas cosas rítmicas que hay que recordar, lo cual está bien, es un reto. Hay ciertas piezas y partes que posan un reto para todos, para unos más que a otros.

R: Cuando estás en el escenario con otras personas, ¿cómo dirías que la experiencia difiere de estar con Radiohead?

TY: Pues lo obvio es que de repente tengo a otras personas que me están empujando con una energía diferente. La primera vez que lo hicimos fue en este pequeño club llamado Echoplex en Los Ángeles y había este tipo detrás de mí con su bajo corriendo como si fuera un maniático [risas] ¿Qué demonios es esto? No lo había pensado del todo.

R: Ahora pareces estar envuelto en un tipo de… baila pagano.

TY: [Risas] Si, si, “baila pagano” podría decirse. Simplemente estábamos echando desmadre. Él estaba consciente de no enloquecer tanto, de quedarse en la onda. Pero seguimos bailando como chiflados porque no puedes estar parado, tienes que seguir moviéndote por el ímpetu. Se te exige mucho esfuerzo físico, lo cual muestra que me gusta en realidad.

R: Flea no parece el tipo que podría ser tu compañero porque él es “tan California” y muy físico, mientras que Radiohead no parece ser una banda tan física. Nunca tocan sin sus camisas puestas.

TY: Bueno, pues Radiohead como grupo no, pero yo sí. También puedo ser “tan California” y ya sabes, es una mezcla de gente. He sido su amigo por un buen rato y lo admiro. Él es una de las razones por las cuáles me metí al yoga, por ejemplo, porque pensé si Flea lo está haciendo debe ser bueno para mi. De cualquier forma, yo lo respetó por otras cosas. En realidad, no lo pensé mucho, nada más quería tocar con él y sé que ha tocado con mucha gente. Cuando yo toqué el bajo en The Eraser se me hacía como un instrumento principal y él lo toca como un instrumento principal. Los antecedentes funk también eran algo que me latía, porque eso significaba traer a alguien con una dinámica diferente. Para mí era algo que tenía mucho sentido, no lo pensé mucho. Fue una de esas situaciones donde pensábamos que si él estaba apuntado y si Joey estaba apuntado -dos personas con las que quería tocar más que cualquier cosa- entonces yo estaba listo.

R: Entonces las coincidencias encajaron mejor que las diferencias, o mejor dicho, diferencias superficiales.

TY: Si, claro, y de hecho todas las diferencias son superficiales. Cuando metes a un puñado de músicos a un cuarto, tratas de ponerte a su nivel lo más que puedas, propones algunas cosas y te quedas con otras, esta interacción es lo que le da emoción al juego. Es como formar nuevas amistades y de ahí sale una relación bastante fuerte. Yo no estaba acostumbrado a eso. He sido parte de Radiohead desde… desde que tenía 16 años. Ahora tengo 44.

R: Entonces has estado más de la mitad de tu vida en Radiohead que fuera de Radiohead.

TY: ¿Eso hace qué…?

R: Llevas casi treinta años en Radiohead…

TY: Supongo, casi… En realidad, propiamente dicho empecé a los 21. Pero incluso así, sigo teniendo más años con ellos que haciendo otra cosa. Obviamente es lo mismo para Flea.

R: Con Radiohead siempre es trabajar con la misma gente, incluso con el mismo staff. Por lo tanto, debe ser emocionante trabajar con alguien más. Excepto con Nigel [Godrich] que ha estado de tu lado por mucho tiempo.

TY: Él es mi ancla en todo esto porque todo era muy nuevo para mí. Es alguien que representa una red de seguridad. Fue algo muy importante para mí, personalmente, porque todavía hasta ese punto todo era Radiohead. Entonces, cuando mantienes algo por tanto tiempo, lo sientes como un peso enorme sobre los hombros y necesitaba quitarme eso de encima. Así podía regresar a un punto donde disfrutaba lo que hacía. Donde tenía una elección, en lugar de algo que estoy obligado a hacer, lo cual nunca ha sido así pero, después de un rato, sí lo sientes de esa manera porque es algo tan grande.

R: Tengo amigos en bandas y entiendo lo que dices…

TY: Lo sé, pero gente fuera de ese circulo simplemente dicen ¿cómo? Oh, debe ser horrible [risas].

R: Si, pero tengo amigos en bandas y ellos se sienten como tú te sientes. Digo, no odian a la banda pero se convierte en una carga o algo así.

TY: Si, tienes que querer hacerlo de nuevo porque de lo contrario afecta a la música.

R: Hay algunas similitudes entre la última gira de Radiohead y ésta….

TY: Si, estoy totalmente de acuerdo. Con Radiohead elegimos seguir adelante, disfrutar lo que hacemos. De cualquier otro modo no tendría caso. Lo cual fue algo que Ed decía como diez veces cuando agarraba el micrófono.

R: Creo que decía algo sobre “Amor y luz.”

TY: ¡Ah claro!

R: Esas eran las palabras que decía con frecuencia.

R: Tengo entendido que creaste The Eraser solamente con tu computadora portátil y la ayuda de Nigel, pero ¿cuál fue el punto de partida?

TY: Fue algo que sucedió a pesar de sí mismo. Nos juntamos todos en un cuarto, hicimos todo este pinche ruido y sólo esperamos que hubiera un poco de ritmo por ahí, algo de bajo por allá, pero llegó un momento que teníamos segmentos de 20 minutos en los que pensábamos: “Maldita sea, esto está empezado a funcionar y no tenemos que hacer mucho más”. Para mí, sin haber tenido antes algo así, fue como un “Bang!”… ahí está. En Radiohead habíamos tenido cosas así, pero cuando pasa con gente nueva y un nuevo sonido y todo encaja perfecto es algo loco. Con AMOK fue algo en lo que tuvimos una línea muy simple, hablando sobre la voz o el teclado. Eso explica el porqué lo publicamos de esa manera y porqué lo llamamos Atoms for Peace, y no algo solista, porque sucedió por su propia manera.

R: Dirías entonces que fue algo más como un Jam.

TY: ¡Si! Se siente como un Jam, aunque odio hacer eso. La razón por la que podría decir que no fue una improvisación es por que Joey y Mauro lograron obtener un beat fracturado que tenía en mi computadora, lo arreglaron y lo tocaron, esta vez dejando fuera el beat original. Era algo diferente porque estaban copiando a la máquina. Fue chistoso, pues estaba hablando justamente de esto con James Holden porque él no solía usar muchos músicos en vivo, pero cuando se puso a trabajar con su baterista, se tuvo que sentar con él para escuchar los beats y tratar de descifrarlos. Esto es algo que James nunca había contemplado, pues él sólo se sentaba y era lo que sentía con un máquina, pero cuando alguien humano trata de copiarlo, el resultado era algo que descubría por primera vez.

R: ¿Te sientes alejado de la forma de composición “tradicional”?

TY: No, eso es lo gracioso de todo. A veces considero eso como una restricción, pero en otras ocasiones no, porque realmente no importa qué estas tocando ni cómo sale de cualquier sintetizador que estés utilizando, siempre puedes encontrar las notas que quieres y tocarlas otra vez. Lo que haces es imaginar cómo quitas todas las máquinas de por medio y siempre habrá el núcleo de una idea que puedes tocar por sí mismo y eso es una composición. Para mí, toda la idea de tomar una guitarra y cantar tu material puede ser, a veces, poco interesante. A veces funciona, pero muchas veces no es algo interesante. Es como decir: “Me encanta la cuerda A, pero no sé cuánto puedo hacer con ella”.

R: Hay muchas veces que parece que no está realmente interesado en el rock.

TY: Mmm. Lo estoy, aunque pienso muchas veces que es muy falso para mí. Me parece un recorrido por el mismo camino. Es algo difícil con lo cual lidiar.

R: Pero todavía usas una guitarra sobre el escenario…

TY: ¡Claro! No quiere decir que no me guste usar una guitarra, Cuando estás en un escenario es algo divertido que tocar porque todavía puedes moverte de un lado a otro.

R: Cuando veo a bandas como Atoms for Peace parece que el género rock es algo que pertenece al pasado, o a otro siglo. Bueno, de hecho sí es de otro siglo. Parece que ya cortaron el hilo que lo unían a la música rock y están más inclinados hacia lo electrónico.

TY: Todo depende de cómo lo llames. Las emociones y las posturas que van de la mano con eso para mi son como ¿en serio? Pero ese es mi punto de vista. Siento que ese lado electrónico no tiene que ser necesariamente algo electrónico, sólo por llamarlo de esa manera, sino porque te permite más opciones musicales. Cuando tienes toda esta maquinaria a tu disposición hay veces que te genera más ideas musicales de las que podrías concebir si sólo estuvieras tocando la guitarra. Me encanta eso de que tu trabajo te hable de regreso, pero luego quieres escuchar tu interpretación en el piano, por ejemplo. Adoro la posibilidad de estar trabajando en cierta idea de algún ritmo y poderle hablar a Joey para preguntarle: “¿Puedes tocar esto?” No todo tiene que ver con los sonidos electrónicos, sí los encuentro fascinantes, pero no lo son todo. Después de OK Computer estuve fascinado por eso porque fue por la frustración de no saber como usar el equipo. No podía creer que estaba en mi casa sentado escuchando Autechre o Aphex Twin y pensando: “Literalmente no entiendo cómo están haciendo esto. Tengo que saber cómo hacen esto. ¿Por qué tendría esta puerta cerrada? No tiene sentido.” Después fue muy interesante, cuando trabajábamos en Kid A, ver cómo Colin y Jonny metían los sintetizadores y esas cosas. Para mí fue muy emocionante, pues nadie en Radiohead decía que no podíamos hacer tal cosa porque eramos un grupo de rock.

R: El concierto que vi el viernes me pareció otro punto alto de tu carrera.

TY: Oh ¿En serio? ¡Eso es bueno!

R: ¿Consideras que tu trayectoria está repleta de picos y declives creativos o la ves como una línea constante?

TY: ¡Pffft! Noooo. Ni siquiera la veo como una carrera, pues como lo dije antes, he estado haciendo esto por más tiempo que otra cosa. Creo que hay veces que estás pasando por momentos muy difíciles en los que realmente estás sufriendo para saber a dónde vas a ir después, pero también hay momentos en los que todo sucede de una manera muy lenta y natural y ni siquiera piensas en cómo va a terminar. Eso fue lo que pasó con Kid A, aunque fue algo muy difícil porque teníamos que hacer un cambio y eso fue complicado dentro de la banda, sobre todo en el estudio. A pesar de que fue algo complicado, en ningún momento sentimos que estábamos tomando la dirección equivocada. Siento que pase lo que pase, de cierta manera estás solamente confiando en tu instinto y las cosas toman su curso.

R: ¿Alguna vez te has puesto a pensar en el tiempo de vida que tiene Atoms for Peace?

TY: No. Es frágil debido a muchas cosas. Flea tiene a los Chili Peppers, yo a Radiohead y ni uno de nosotros estamos dispuestos a abandonar eso. Creo que parte de la belleza de esto es que el proyecto se mueve bajo un estilo de “pase lo que pase, genial o sino, pues ni modo”. Algo bueno es que no estamos obligados a hacer cierta cosa a un determinado tiempo. No se siente como una maquina enorme y eso encaja con la música.

R: De cierta manera, esta gira actual se siente como algo que sucederá solamente una vez en la vida, ¿no crees?

TY: Espero que no, pero entiendo a lo que te refieres. Hemos hablado de eso entre todos nosotros y el instinto es aferrarte a esto mientras esté ahí.

R: No se me ocurren muchas razones por las que no podrías tocar canciones de Radiohead con Atoms for Peace.

TY: Oh no, nunca haría eso, excepto las canciones que siempre se me complican por alguna razón, como “Feeling Pulled Apart by Horses”. Esa es la canción de Jonny, él escribió la parte del bajo. De alguna manera se convirtió en algo monstruoso, pues yo estaba buscando algo que no hubiera terminado y darle seguimiento. Pero la cosa llega hasta ahí.

R: ¿Sientes que tienes más libertad creativa fuera de la marca de Radiohead?

TY: No. Eso es justamente lo que me gusta de Radiohead, que para Jonny y para mí hay muchas cosas que sabemos que puedes funcionar bajo ese nombre o fuera de él.

R: Mucho tiene que ver con el nombre en sí, si piensas que eso es lo que le han enseñado a la gente y que podrían incluso sacar un álbum de hip-hop bajo el nombre de Radiohead.

TY: [Risas] creo que todos sabemos que en cuanto me ponga a rapear todo va a estar jodido.

R: ¿Alguna vez contemplarías crear beats o producir algo para algún rapero?

TY: Me encantaría hacer eso y realmente disfrute lo que hicimos Jonny y yo con DOOM, lo cual fue un sampleo que Jonny usó para la cinta There Will Be Blood y creó unos sonidos geniales que sonaban como una línea de bajo, es asombroso.

R: Una vez mencionaste algo sobre que la música mainstream se siente como algo vacío, ¿crees que eso siempre va a ser así?

TY: Pues creo que ahora lo mainstream ya ni siquiera se considera mainstream, es como una mutación. Siento que la forma en que la gente escucha ahora la música está pasando por una transición y, nosotros como músicos, debemos compartir las cosas como Spotify. De alguna manera creo que lo que está sucediendo con lo mainstream es el último respiro de la vieja industria musical y que eventualmente morirá y llegará otra cosa. Todo depende de lo que vaya a pasar en el futuro, en términos de tecnología y de cómo la gente hablará sobre la música. Mucho de eso puede llegar a ser muy malo, pero no me creo todo eso que la gente dice de que ya es lo único que nos queda. Cuando hicimos In Rainbows, lo más emocionante fue la idea que podríamos tener una conexión directa entre el músico y la audiencia. Ahora, toda esta maldita gente se mete de por medio, como Spotify, quienes tratan de ser como porteros de todo ese proceso, cuando nosotros no necesitamos que hagan eso. Ningún artista necesita eso, podemos hacer toda esa mierda nosotros mismos. Ellos creen que pueden llegar, juntar toda la música, regalar todo los catálogos viejos y no morir en el intento. Por eso siento que Spotify está mal, por que es sobre el futuro de toda la música y sobre si nosotros creemos que hay algún futuro para la música. Lo mismo pasa con el cine y los libros. Para mi todo esto no es lo mainstream, más bien se trata del respiro final de un ser moribundo. ¿Ubicas a Adam Curtis? él es un periodista de política, quien acaba de hacer una colaboración con Massive Attack. Salimos con él la otra noche y lo único de lo que hablaba era sobre la nueva época creativa, la cual está desapareciendo y tiene toda la razón. Gente como él, nosotros y Massive Attack tenemos que defendernos, por que esto no se ha acabado. Toda la gente ya está hipnotizada con las nuevas tecnologías y todo esto es como cuando surgió la imprenta, todo dependía de lo que iba a pasar después de eso.

R: ¿Qué es lo que sigue para ti?

TY: Vamos a ir a Japón y planeo no ausentarme tanto, la gente ya no tolera que me ausente tanto tiempo.

Atoms for Peace se presenta en la ciudad de México el 9 y 10 de Octubre, con boletos disponibles a través de Ticket Master.

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Fundé Sopitas como hobby y terminó siendo el trabajo de mis sueños. Emprendedor, amante de la música, los deportes, la comida y tecnología. También comparto rolas, noticias y chisma en programas...

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