Sólo quería un café y terminó entrando al súper con todo y auto.

Uno de los errores más comunes cuando estamos aprendiendo a manejar es confundir el freno con el acelerador, por eso nuestros progenitores o quién sea que nos estuviera enseñado, nos llevaba a practicar a calles desiertas o a estacionamientos vacíos, para evitar así que nadie corriera peligro con nuestra inexperiencia.

Pero al parecer, esto no pasó con un adolescente de California, quien quería sentirse a la moda y se le hizo fácil ir por un café a un 7-Eleven en auto, el problema fue que a la hora de estacionarse le ganó la emoción, aceleró en lugar de frenar y se impactó contra los mostradores de la tienda.

Hasta salió en las noticias:

Lo bueno: Ni el conductor, ni ningún cliente en el interior del negocio sufrieron ningún daño.

Lo malo: De acuerdo a la policía, este chavo conducía sin seguro…