Hoy, 20 de julio, es el último cumpleaños de Enrique Peña Nieto como presidente de México y por eso, le queremos dar un regalo muy especial. El sexenio de Lord Peña — o ‘mi Tlatoani’, para algunos sarcásticos usuarios de redes sociales— tuvo suficientes escándalos como para llenar una biblioteca; pero también nos llenó el timeline de memes y nos regaló más de una carcajada burlona.

Por eso, hoy en su cumpleaños, recordemos los fails más épicos de EPN. El infrestructochor fue cuando era gober, entonces ese no cuenta. Ahora sí, ¡ámonos!

1.- Cuando se le cayó su pastel.

Aprovechando el meme cumpleañero. En esta misma fecha —pero de 2015—, EPN quiso compartir su festejo en público. La cosa es que mientras le daba la mordida al pastel, por desesperado y no esperarse a que le pasaran el platito y la cuchara, se le cayó su pastel. Tres años después, cada que a alguien se le cae su postre decimos que hizo una peñanietinha y seguimos viendo sus festejos esperando a que se llene de merengue la camisa.

2.- Cuando le inventó un nombre al IFAI.

En 2015, el IFAI se convirtió en INAI; así, el que era el Instituto Federal de Acceso la Información tuvo un nuevo nombre. Ese cambio no sabemos si fue por una importante legislación o por iniciativa presidencial del Lord Peña  que tuvo a bien bautizarlo en el 2013 como el “Instituto de Información y de Acceso a la Opinión Publica de Toda la Información Disponible para la Ciudadanía desde el Gobierno”. ¿El qué?

3.- El chascarrillo del chesco

Esta es más amable, no fue en un evento oficial ni hizo pedazos el nombre de una institución pública, pero ese día nos enteramos que Peña Nieto se manejaba un humor digno del Simpatías. Durante la apertura de una planta refresquera en Aguascalientes, el presidente se aventó la puntada de decir que el Peña-fiel es “el refresco del presidente”. Lástima que ese día el baterista oficial de presidencia no pudo asistir al evento. Ba dum tss.

 

4.- Cuando aplaudió los 500 años del Politécnico Nacional.

Una ola de memes llegaron después de que el Tlatoani tuviera la falla de darle unas “40 o 50 décadas” de vida el IPN.

5.- Cuando confirmó que “no era la señora de la casa”.

Siguiendo con esta incapacidad histórica de los políticos para decir “no sé” o “dame dos y te averiguo el dato”, a Enrique Peña Nieto le preguntaron cuánto costaba el kilo de tortilla y salió con esta reprochable frase, para después intentar adivinarle al precio. No estuvo ni cerca, por cierto.

6.- Cuando mandó al cuerno las leyes del tiempo y el espacio.

Si hicieran un museo de memes, chistes y cultura contemporánea mexicanam tengan por seguro que el “no menos, como a 5” tendría un buen lugar en la exposición. Después de los sismos de 2017, Enrique Peña Nieto quería hablar de cuánto tiempo le faltaba para aterrizar y su declaración terminó por crear una nueve corriente filosófica del eternalismo. 

7.- Cuando descansó los ojos en un funeral.

¿Creen que ese copete y esa cara sin arrugas son fáciles de conseguir? No, no, el presidente lleva una riguroso régimen de sueño y descanso. Esa rutina es tan estricta que no importa si estás en el funeral de Hugo Chávez. Ya en serio, echarte un discurso completito de Maduro sin cabecear está complicado.

8.- Cuando nos enseñó a saludar en grupo.

¿Crees que habías visto amabilidad? ¿Compañerismo? La verdad es que nada se compara a la impresionante demostración de cordialidad que Peña Nieto, Obama y Trudeau se aventaron durante su reunión.

9.- Cuando le falló la coordinación.

Acá hay de dos: podemos recordar cuando se le cayó la banda presidencial y reirnos del fail o podemos ver un video que hizo el tuitero @Vampipe quien, después de una larga investigación, se dio cuenta que Enrique Peña Nieto está peleado a muerte con las cortinas.

10.- Cuando agradeció los cariños.

“¡Gracias por la cálida cogida!” se aventó a decir Peña Nieto en una visita a Veracruz. Las risas no pararon por la pifia presidencial y por más que quiso corregir solamente le alcanzó a sacar el meme de la chistera y preguntarse: ¿por qué son así?

11.- Cuando solito hizo un trabalenguas.

Se aprecia la honestidad en nuestros políticos y un día Peña Nieto se hizo bolas impresionantis con Lagos de Moreno, León y sus respectivos estados. Esta vez, en lugar de irse como hilo de media tomó un respiro para confesar “ya me confundí” y aclarar lo que quería decir.

A todas estas, agréguenle cuando unos calcetines se hicieron virales, las mil y una veces que le falló la geografía, cuando no pudo pronunciar multilateralismo, cuando le hacían memes corriendo o cuando, ya de plano, en sus últimos meses al frente del país se soltó el chongo y agarró las redes sociales de su chiste.

Gracias por las risas, preciso.

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Soy Max Carranza y me he pasado la vida rodeado de memes, cultura digital y bastantes horas frente a las pantallas. En el camino me encontré la pasión por abordar los temas sociales más urgentes e intentar...

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