Tomarse fotos a sí mismo con el celular u otro dispositivo es algo tan común en nuestros días que no es extraño, sin embargo, existen personas que al intentar darle un toque único o diferente a sus selfies, realizan hazañas extremas que la mayoría del tiempo no acaban nada bien. Tan solo entre 2011 y 2017 un estudio global publicado el año pasado dio a conocer que 259 personas murieron por tratar de tomarse una selfie. 

Justamente eso fue lo que le sucedió el pasado 14 de abril a una estudiante de periodismo de una universidad en Nueva York, quien al tratar de tomarse una foto cayó desde el campanario de su escuela, lo que le provocó la muerte a unas cuantas semanas de graduarse de la carrera.

Sydney Monfries, de 22 años, cursaba su ultimo año en la Universidad de Fordham, en Nueva York. De acuerdo a información de The New York Times, ella y un grupo de amigos decidieron subir al campanario de la escuela, una tradición típica entre los alumnos que cursan el último año a pesar de que esta zona está prohibida para ellos.

Los jóvenes relataron que Sydney planeaba grabar una historia de Instagram para mostrar a sus seguidores la vista de la luna desde el campanario y obtener una buena fotografía para poder publicarla en sus redes sociales, sin embargo, cayó cerca de 30 pies de altura gracias a un descanso (rellano) que la chica no vio en la escalera.

Sydney Monfries fue rescatada a las tres de la mañana y fue llevada de urgencia al hospital St. Barnabas, donde murió el domingo por la noche. La Universidad de Fordham envió varios correos a los estudiantes para darles a conocer la situación de la joven estudiante, a quien le realizaron una misa el domingo por la noche. “No hay palabras suficientes para describir la pérdida de alguien tan joven y lleno de promesas, y apenas semanas después de la graduación”, dijo el reverendo Joseph M. McShane, presidente de la universidad jesuita, la cual aseguró que a Monfries se le entregará un título póstumo.

Foto destacada: The New York Times