Evo Morales ha decidido seguir el camino de Argentina. El presidente de Bolivia anunció hoy la expropiación de la totalidad de las acciones de la empresa Transportadora de Electricidad, filial de Red Eléctrica Española, la empresa extranjera que administra más del 77% de la red de del país.

 Morales ordenó a las Fuerzas Armadas custodiar las instalaciones de la firma en Cochabamba:

Hoy día nuevamente, como justo homenaje a los trabajadores y al pueblo boliviano que ha luchado por la recuperación de los recursos naturales y los servicios básicos, nacionalizamos la Transportadora de Electricidad

La justificación oficial son las supuestas bajas inversiones realizadas por la empresa española. “En 16 años, la empresa privada ha invertido apenas cinco millones de dólares al año”, dijo Morales, aunque en su decisión alcanza a percibirse una intención electoral menos sutíl que en la expropiación de REPSOL en Argentina.

Evo buscará en las proximas elecciones la reelección mientras que hoy se repetían las protestas generalizadas en las calles: médicos y trabajadores de la sanidad llevan ya 34 días en huelga para pedir mejoras laborales y el malestar empieza a cundir incluso entre la población indígena.

Varios analistas interpretan la decisión como un intento desesperado del presidente de calmar a la población y asegurarse la victoria en las próximas elecciones.