Por hechos ocurridos en 2014, el expresidente de Costa Rica, Óscar Arias, tendrá que responder en tribunales de su país. El asunto no es cualquiera: una joven la acusa de abuso sexual, la cual habría tenido lugar en casa del también Nobel de la Paz 1987.

“Con respecto a las informaciones publicadas el día de hoy debo decir que rechazo categóricamente las acusaciones que se me hacen. Nunca he actuado irrespetando la voluntad de ninguna mujer, menos aún tratándose de su libertad de relacionarse con otra persona”, señaló el exmandatario costarricense, por medio de su equipo legal.

De acuerdo con información difundida por el Semanario Universidad, Arias abusó de una activista para el desarme nuclear identificada como Alexandra Arce von Herold. “Abrí el folder, le expliqué, y ya cuando terminamos yo me levanté dándole la espalda. Entonces él me agarró por detrás y me tocó los senos”, narró la también médica en la denuncia que también compartió con The New York Times.

Según indica Arce, no es la primera vez que denuncia al expresidente. Sin embargo, el año pasado lo hizo sólo en redes sociales. Ahora la acusación ya escaló, ya que el Premio Nobel de la Paz 1984 tendrá que responder en los tribunales de justicia de su país por la denuncia presentada el lunes pasado. “La médica tenía entonces 30 años de edad, lideraba la filial en Costa Rica de una ONG internacional dedicada al activismo para abolir las armas nucleares y había conocido al premio Nobel a través de su madre, quien fue diputada por el Partido Liberación Nacional (PLN)”, publicó el Semanario Universidad.

Como ha ocurrido en denuncias de este tipo, la presunta agredida señaló que tardó en dar a conocer el delito, debido a que el incidente le provocó “graves trastornos en su vida”, los cuales le obligaron a alejar de la organización para la que trabajaba. Además, de esto, no se atrevía a denunciar a Óscar Arias, debido a que éste es una “figura poderosa”.

Y vaya que lo es: dos veces presidente de Costa Rica (1986-1990, 2006-2010) y, además, Premio Nobel en 1987 “por su trabajo por la paz en Centroamérica, los esfuerzos que llevaron al acuerdo firmado en Guatemala el 7 de agosto de este año”, según indica el site del premio.

Las expresiones de apoyo para Arce no se hicieron esperar. Quizás la más significativa, la de Laura Chinchilla, quien fungió como vicepresidenta durante el segundo mandato de Arias: “Como mujer y dirigente política, he sido defensora de los derechos humanos y en especial de las mujeres. Como tal, condeno toda conducta de violencia y acoso de cualquier naturaleza hacia las mujeres”, escribió en redes.

Pero ahí no para el asunto… Luego que la activista y médica dio a conocer el supuesto abuso, dos acusaciones más se han hecho contra el expresidente: la periodista del diario La Nación, Nono Antillón, y Emma Daly, directora de comunicaciones de la organización Human Rights Watch. La primera difundiósu historia en el periódico para el que trabaja, mientras que Daly hizo público su caso en The Washington Post.