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Dos ciudades, dos manejos de residuos

Las ciudades y la gestión de residuos no pueden separarse; la concentración de las personas fue clave para la dinámica social que conocemos.

Por Aranxa Sánchez

Las ciudades y la gestión de residuos no pueden separarse; como consecuencia de la vida sedentaria de la humanidad (dejamos de ser nómadas) y la introducción de la agricultura y el comercio, la concentración de las personas en ciudades fue clave para la dinámica social que conocemos hoy en día.

Es así que en México surge lo que hoy sigue siendo su capital: Ciudad de México(antes Tenochtitlán), fundada en 1325. Por otra parte, en EE.UU. surge lo que en su momento fue su capital y ahora es una de las ciudades más importantes a nivel internacional: Nueva York (antes Nuevo Amsterdam), fundada en 1624.

Actualmente, ambas ciudades son reconocidas internacionalmente por su densidad poblacional, riqueza cultural y nivel de actividad económica. Sin embargo, una de las actividades detrás para que todo eso sea posible es el manejo de residuos sólidos, uno de los tipos de residuos que comentamos hace algunas semanas.

La importancia de los municipios

Particularmente, cuando hablamos de manejo de residuos sólidos son los municipios (o sus similares) los que se encargan de su gestión. Esto no es excepción en ambas ciudades, en México son sus 16 alcaldías y en EE.UU. son sus 5 distritos. Sin embargo, su gestión de residuos es abismalmente diferente para las personas que habitan/visitan tales ciudades.

En la Ciudad de México, está castigado dejar la basura en la calle, por lo que regularmente se debe depositar en contenedores comunitarios (principalmente elaborados de metal), mientras en Nueva York es normalizado ver todas las banquetas repletas de bolsas de basura.

Consecuencias de diferentes manejos

Como ya habíamos dicho en el texto pasado, una mala gestión de residuos sólidos puede ocasionar enfermedades en diferentes especies; particularmente, en la especie humana son: asma, rabia, salmonelosis entre otras. Esto sucede, en parte porque un mal manejo genera plagas como las ratas y ratones (usuales de ver en las calles de NY) que son transmisores de virus y bacterias al ser humano.

Relación con el desperdicio de alimentos

Actualmente, en ambas ciudades se separa la basura; en la CDMX por su biodegradabilidad y en NY por su composición, por lo que los alimentos se encuentran aparte del resto. Asimismo, en ambas ciudades existe una regulación en caso de no cumplir la norma; sin embargo, en la CDMX es aplicada en menor medida que en NY.

Esta credibilidad de una posible sanción genera cambios en el comportamiento de la ciudadanía, en la medida en que alguien no quiere ser sancionada/o sigue la normatividad pues el riesgo es alto. En otras palabras, en NYC hay un Estado de derecho mientras que en CDMX no necesariamente.

residuos ciudad

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A pesar de esto, en ninguna de la dos ciudades existe un castigo por el desperdicio de alimentos como tampoco en Londres, otra ciudad cosmopolita. Esfuerzos por eliminar este desperdicio de alimentos y, a la vez alimentar a las personas en situación de pobreza o vulnerabilidad, han sido posibles por organizaciones de la sociedad civil (OSC) y recientemente los gobiernos locales se han visto dirigidos en crear políticas públicas o estudios:

Crear políticas públicas para frenar el desperdicio de alimentos, evitar enfermedades y alimentar a sectores de la población en México implicará un esquema de financiamiento en diferentes niveles de gobierno así como de alianzas estratégicas con OSC y comercios, además de mejorar el Estado de Derecho. De lograrlo, en un tiempo futuro podremos recordar cómo logramos redistribuir algo tan básico como los alimentos, para que donde “sobre” esa comida pueda ser recibida donde falta.

 

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Aranxa Sánchez es economista por la UNAM.

Twitter: @AranxaSanz




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