Por Beatriz Acevedo
Plagas y más plagas en nuestros árboles

Recientemente nos dieron la pésima noticia de que la plaga de la falsa chicharra acabó con 107 palmeras de las Lomas de Chapultepec. Por si esto fuese poco, los expertos señalan que tiene amenazadas a otras tantas, a otras 3,000 palmeras. Para evitar su propagación, la solución que ha aplicado la alcaldía Miguel Hidalgo ha sido derribarlas; sin embargo, la solución regenerativa más efectiva es realizar una reforestación selectiva y por etapas (Grajales Valdivia, 2021).

La Comisión Permanente del Congreso de la Ciudad pidió a la Secretaría de Medio Ambiente (SEDEMA) controlar la plaga que ocasiona la muerte de las palmeras (Sosa, Iván, 2021). Interesante sería también que se asignara un presupuesto para combatir todas las plagas; igualmente, de la mano de especialistas arboricultores y expertos en prácticas de agroforestería, para nutrir adecuadamente los suelos de la Ciudad de México.

Sigamos hablando del muérdago, a ver si les interesa también en el Congreso de la CDMX

Recientemente, el tema de la enfermedad del muérdago en los árboles de la Ciudad de México ha empezado a captar más la atención de lxs capitalinxs. De allí que sea oportuno hacer una revisión a la parte conceptual del tema, usando como ejemplo la información generada en una tesis de licenciatura en biología en la UNAM: realizada por Martha Díaz, se trata de Evaluación de la infestación por muérdago dentro del Bosque de Tlalpan, Ciudad de México, fechada en 2014 y que sirvió de base a esta colaboración.

El muérdago, un bioindicador

El muérdago es una planta parasitaria que depende de un huésped para cumplir sus funciones vitales, como la obtención de agua, nutrientes inorgánicos y compuestos orgánicos, que va afectando el crecimiento y fecundidad del árbol donde se instaló o hospeda (Muselman y Press, 1995).

Las plantas parasitarias son cerca de 3000 especies dentro de 16 familias y en ellas se distinguen dos tipos, según su nutrición:
  • Plantas  holoparásitas.
  • Plantas hemiparásitas.

Se diferencian entre sí principalmente porque las primeras dependen totalmente de su hospedero, ya que no llevan a cabo la fotosíntesis, mientras que las segundas son plantas fotosintéticamente activas, como es el caso del muérdago, que puede, por tanto, ir alcanzando un mayor desarrollo.

Ambos tipos de plantas parasitarias penetran en el tejido del huésped, a través de un órgano llamado haustorio o falsa raíz. El punto de unión puede ser en las ramas y en los tallos. Generan una enredadera colgante cuya peligrosidad radica en un ataque mucho más invasivo, pegándose en varios puntos.

En México lo que más ha ocupado es el análisis de las pérdidas económicas causadas por las plantas parásitas, ya que se estima que la superficie de bosque infestada por plantas parásitas, como el muérdago enano, es de 1,800,000 hectáreas, con unas pérdidas anuales de 2,000,000m³ de madera en rollo (Vázquez,  1993), afectaciones que repercuten directamente en los recursos forestales mexicanos. No obstante, el tema que debe ocuparnos en la Ciudad de México es la supervivencia de los árboles, que limpian el aire y nos ayudan a regular la temperatura de la ciudad.

Palma central de la Estructura de Garrafones del Huerto Roma Verde, libre de plagas.
Foto: Natalia Esquivel

Las semillas del muérdago tienen una capa muy viscosa y pegajosa que se adhiere a las patas de las aves, uno de los principales vectores de propagación del muérdago. Las aves se alimentan de los frutos maduros, pero en realidad no son los únicos animales que dispersan las semillas, allí también juegan un papel importante las ardillas que, si bien son hermosas y amigables, los expertos opinan que ya se habla de una sobre población en nuestra ciudad. Las distintas especies de muérdago tienen una peculiar distribución mundial, pero se encuentran principalmente en el hemisferio sur, especialmente en las zonas tropicales y subtropicales.

Las infecciones severas por muérdago se presentan de diferentes formas como, por ejemplo:
  • Reducción en la altura.
  • Afectación del crecimiento del follaje u hojas.
  • Incidencia en el ciclo reproductivo.
  • Predisposición de su huésped al ataque de agentes secundarios como insectos y hongos.

Todas estas afectaciones causan la mortalidad prematura de los árboles huéspedes (Hawksworth, 1983).

¿Qué se sabe en la Ciudad de México acerca del muérdago?

En la Ciudad de México se han realizado diversos estudios sobre las enfermedades del arbolado urbano; particularmente, aquellas causadas por el muérdago. García Ortiz (2009) evaluó las áreas verdes de avenida Paseo de la Reforma y encontró que el 28% de los árboles presentaban la enfermedad, siendo el álamo el más afectado.

Tiempo después la Dirección de Reforestación Urbana de Parques y Ciclovías, en 2010, identificó siete especies de muérdago dentro de las áreas verdes urbanas del Centro de la Ciudad de México.

En las Alcaldías  Cuauhtémoc y Benito Juárez, los estudios de González y sus colaboradores en 2006, ya habían encontrado 63 especies infestadas de árboles.

Reflexión para tener presente

Como ya lo hemos mencionado, el muérdago es en realidad un aviso, un bioindicador que nos alerta que la nutrición del árbol no es la adecuada y, en la Ciudad de México, cientos de árboles están ahogados entre el cemento de banquetas y calles.

Sea cual sea la plaga a combatir, el problema lo tenemos en nuestros suelos. Permitimos un crecimiento acelerado de la mancha urbana capitalina al punto de que las especies arbóreas sean propias o introducidas como exóticas. De igual forma, padecen del estrés que les genera la contaminación de los suelos y aguas subterráneas.

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Beatriz Acevedo es geógrafa, especialista ambiental, promotora de la cultura ambiental, a través del arte, la cultura y el cine documental.

Twitter: @ConSentidoVerde

Natalia Esquivel es fotógrafa profesional costarricense dedicada a la Photoaventura y Fotografía Turística.

Instagram: @natyesch

Referencias

Díaz Limón, Martha Patricia (2014). Evaluación de la infestación por muérdago dentro del Bosque de Tlalpan, Ciudad de México. UNAM. 54 pp.

Grajales Valdivia, U. (2021). Plaga-de-falsa-chicharra-amenaza-de-muerte-a-3-000-palmeras.

Sosa, Iván (2021). Piden controlar mortandad de palmeras.

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