Este martes, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) presentó avances sobre la investigación del accidente de helicóptero ocurrido en Puebla en diciembre del año pasado, mismo en el que murió la gobernadora Martha Erika Alonso y el senador Rafael Moreno Valle.

Vamos por partes…

Para empezar, los dos motores del helicóptero fueron inspeccionados y los daños y rastros muestran que estaban en funcionamiento al momento del impacto.

Sin embargo los componentes de memoria interna que pudieran confirmar lo anterior resultaron dañados por el fuego y no se pudo obtener la información necesaria.

Foto: El Informador

Además, los controles de la aeronave (rotor principal y de cola, transmisión y caja de 90°) no presentaron evidencias de fallas previas al impacto.

Se llevó a cabo un análisis del audio de la tripulación con la torre de control en Puebla y no se apreció un comportamiento inusual en las revoluciones.

¿Entonces qué fue?

Las autoridades internacionales, los representantes de los fabricantes y los investigadores de la DGAC continúan indagando las posibles causas electromecánicas que pudieran haber provocado una pérdida de control de vuelo.

Los motores que se estaban inspeccionando en Canadá ya se encuentran almacenados en el Aeropuerto Internacional de Puebla bajo resguardo de la Fiscalía General estatal.

Por su parte los restos que estaban en Italia ya se encuentran en proceso de trámites de aduana para llegar a México.