Este lunes, 20 de mayo, el mundo digital mexicano despertó con un notición: uno de los personajes más controvertidos de Twitter y de la política nacional, Gerardo Fernandez Noroña, fue suspendido de la red social del pajarito por andar compartiendo números telefónicos, nombres y fotografías de personas que supuestamente lo andaban acosando. En respuesta, el diputado federal —¿alguien lo ha visto en su distrito?— anunció una marcha para protestar la decisión.

Fernandez Noroña, mejor conocido en Twitter como “No puedes seguir a @fernandeznorona porque te ha bloqueado”, acusó que todo este desastre fue un ataque orquestado desde “la derecha”.

Recapitulemos: en toda la tarde del domingo, el diputado del PT estuvo tuiteando que lo estaban acosando con mensajes bastante majaderos en su número telefónico personal. Para quedar a mano con sus cariñosos fanáticos, Fernández Noroña decidió publicar capturas de pantalla con nombres, fotografías y números telefónicos de los supuestos manchados. Acompañados de mensajes como “ahí les encargo a este cobarde”, la pelea digital fue subiendo de tono conforme avanzaba la noche.

El diputado fue el gran perdedor de la batalla. Al final del día, le suspendieron la cuenta por incumplir los lineamientos de Twitter y —según acusa el controvertido político— “compartir datos privados”. 

captura-pantalla-twitter-fernandez-norona

En un larguísimo video de Facebook que no se lo mandarías ni a tu peor enemigo, Fernández Noroña se dedicó a repartir mentadas y culpas al mismo tiempo que acusaba de represión y fascismo a las grandes redes sociales. Claro, también anunció que se parará a las 11 de la mañana de este lunes en las oficinas de Twitter para armarla de tos porque están siendo “realmente infames y miserables en este asunto”. 

Acá está el video en el que insiste, además, que detrás de toda la bronca está Calderón, Fox y “la gente fascista de la derecha”.

La cuenta de Fernández Noroña no está totalmente desactivada. De hecho, si entras a su Twitter —@fernandeznorona—, todavía puedes ver sus textos enriquecedores. Entonces, lo más probable es que esta sea una suspensión temporal por sus recientes conductas y en menos de lo que canta un gallo lo tendremos de vuelta con su tradicional amabilidad.