El 11 de enero de 2015 el mexicano Horacio Hernández Herrera fue detenido en Filipinas por vender 2 mil gramos de cocaína a agentes encubiertos de la Agencia Contra las Drogas de Filipinas. Este miércoles, el juzgado regional de Manila sentenció a Hernández a cadena perpetua por tráfico de drogas y a una multa de entre 9 mil 500 y 192 mil dólares.

Es importante mencionar que de acuerdo con las investigaciones, Hernández Herrera es el presunto líder del cártel de Sinaloa en Filipinas. Se sabe que el sentenciado ocupaba el tercer o cuarto lugar en la organización del cártel después del mismo Chapo, quien apenas fue declarado culpable en a corte federal de Brooklyn, en Nueva York.

Después de ser detenido en Filipinas, el Departamento de Justicia presentó en su contra cargos por violación de la Ley de Drogas Peligrosas, sin embargo durante todo el proceso, Herrera negó todas las acusaciones y alegó que su detención fue ilegal al presentarse robo, secuestro y extorsión.

Ante todo este asunto, la jueza encargada del caso afirmó que negar los cargos no tiene fundamento o evidencia porque las pruebas que fueron presentadas por la fiscalía son “abrumadoras”. En este sentido, es importante mencionar que la defensa no presentó ninguna evidencia que apoyara la versión del acusado.

A final de cuentas, no se pudo determinar si la transacción de droga por la que fue detenido era parte de una operación internacional del Cártel de Sinaloa.