Lo que necesitas saber:
Es importante aclarar que esta nueva orden no sustituye la investigación por presunta trata de personas.
En las últimas horas se ha hecho viral que, nuevamente, la Fiscalía de Bolivia emitió una orden de aprehensión en contra de Evo Morales, el expresidente del país que desde 2024 enfrenta distintos procesos judiciales.
Pero… ¿qué está pasando con Evo Morales y por qué la Fiscalía parece no quitarle el ojo de encima?
Bueno pero vamos por partes. Primero hay que recordar quién es. Evo Morales gobernó Bolivia entre 2006 y 2019, convirtiéndose en el primer presidente indígena del país.
Llegó al poder con el Movimiento al Socialismo (MAS), partido del que fue uno de sus principales líderes, y aunque impulsó políticas enfocadas en la nacionalización de los recursos naturales, programas sociales y el reconocimiento de los pueblos indígenas, con el paso de los años también se convirtió en una de las figuras más polémicas de la política boliviana.
Todo comenzó a complicarse en 2016, cuando buscó un cuarto mandato consecutivo. Ese año los bolivianos rechazaron, mediante un referéndum, modificar la Constitución para permitir una nueva reelección. Sin embargo, el Tribunal Constitucional autorizó la candidatura de Morales al considerar que la reelección formaba parte de sus derechos políticos.
Fue en las elecciones de 2019 cuando estalló la polémica. Durante el conteo rápido de votos surgieron denuncias de irregularidades y el proceso quedó bajo la lupa. Incluso la Organización de los Estados Americanos (OEA) reportó anomalías e irregularidades que impedían validar plenamente los resultados.
Aun así, Evo Morales fue declarado ganador con el 47.08 % de los votos, mientras que su principal rival, Carlos Mesa, obtuvo el 36.51 %. Aunque consiguió la victoria, la elección quedó marcada por las denuncias de fraude y las protestas que se extendieron por todo el país.
Días después, Morales presentó su renuncia y salió de Bolivia rumbo a México, donde recibió asilo político. Más tarde se trasladó a Argentina y, en 2020, regresó a Bolivia tras la llegada de Luis Arce a la Presidencia.
Bueno… ¿y qué onda con su pleito con la Fiscalía?
Pues ahí es donde la historia se pone todavía más complicada. En 2024, la Fiscalía de Tarija abrió una investigación contra Evo Morales por el presunto delito de trata de personas agravada.
El caso surgió a partir de una denuncia que señalaba que el expresidente habría mantenido una relación con una adolescente cuando ella era menor de edad y que incluso habrían tenido una hija.
Desde el primer momento, Morales rechazó las acusaciones y aseguró que todo forma parte de una persecución política para impedir que vuelva a competir por la Presidencia.
Después de que no acudiera a una audiencia convocada por la Fiscalía, las autoridades lo declararon en rebeldía y emitieron una orden de aprehensión en su contra.
Desde entonces, el caso ha pasado por distintas etapas judiciales. En algunos momentos la orden fue suspendida por jueces, posteriormente volvió a activarse y tanto la Fiscalía como la defensa de Morales han promovido diversos recursos legales.
Mientras tanto, el expresidente permaneció durante varios meses en la región del Chapare, considerada su principal bastión político, donde sus simpatizantes organizaron vigilias para evitar una posible detención.
¿Y este año qué pasó?
Aunque ese proceso sigue abierto, en 2026 surgió una segunda investigación. Todo comenzó después de los bloqueos carreteros que durante 53 días afectaron distintas regiones de Bolivia entre mayo y junio.
Tras esas movilizaciones, la Fiscalía abrió una investigación para determinar la presunta responsabilidad de Evo Morales y otros dirigentes.
Como resultado, en las últimas horas emitió una nueva orden de aprehensión en su contra por delitos como terrorismo, alzamiento armado contra la seguridad del Estado, atentados contra medios de transporte y otros cargos relacionados con los bloqueos.
Es importante aclarar que esta nueva orden no sustituye la investigación por presunta trata de personas. Se trata de un proceso completamente distinto, por lo que actualmente Evo Morales enfrenta dos investigaciones penales abiertas.
Por ahora habrá que esperar cómo avanzan ambos casos y si las autoridades logran ejecutar alguna de las órdenes de aprehensión o si surgen nuevos movimientos judiciales en torno al expresidente boliviano.
