Como parte del plan que México tiene para detener la migración de países como Honduras, El Salvador y Guatemala, el gobierno federal ha anunciado que destinará la cantidad de 90 millones de dólares para poner en marcha el Plan de Desarrollo para México y Centroamérica -que AMLO y su equipo presentaron en mayo pasado- con el que se buscará impulsar a esta zona en temas económicos, sociales y, por ende, migratorios.

Así lo dio a conocer el buen Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores, quien después de la junta que López Obrador tuvo en Veracruz con el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, dijo a los medios que en total serán 90 millones de dólares los que recibirán dichos países al año (o sea, 30 cada uno), dinero con el que buscarán crear cerca de 20 mil empleos en cada región y de esa manera, disminuir la migración hacía el norte.

De acuerdo con Ebrard, esta cifra saldrá del Fondo de Yucatán, el cual está en el Presupuesto de Egresos de la Federación. Cabe mencionar que este acuerdo con Centroamérica -que incluyen los programas “Sembrando Vida” y “Jóvenes Construyendo el Futuro” ya fue firmado por los gobiernos de Honduras y El Salvador, tan sólo falta la presencia de Guatemala para que se les pueda transferir el dinero pactado.

“Nos va a alcanzar también para apoyar en este caso al Salvador con 50 mil hectáreas para 20 mil empleo en El Salvador y lo mismo vamos a hacer con Honduras y Guatemala una región que como aquí se dijo va a dar el ejemplo a nivel mundial de cómo se debe llevar a cabo la fraternidad universal”, dijo AMLO en junio pasado cuando firmó el acuerdo con Nayib Bukele, presidente de El Salvador.

Este programa forma parte de la estrategia del gobierno mexicano de parar la migración de Centroamérica hacía países como Estados Unidos, una promesa que el gabinete de AMLO le hizo a Trump hace unos meses cuando el presidente estadounidense amenazó con la imposición de los aranceles a productos mexicanos.