En conferencia de prensa, el vocero del gobierno de Puebla, Max Cortazar, confirmó tanto la lamentable muerte de la gobernadora de Puebla, Martha Erika Alonso; su esposo, el senador Rafael Moreno Valle y, además dio información sobre lo que vendrá en los siguientes días, en lo que respecta a la administración: “Jesús Rodríguez Almeida asume el gobierno y convoca a elecciones en un plazo no menor a tres meses y no mayor a 5 meses”, señaló Cortazar, en la breve conferencia que duró sólo cuatro minutos.

Este lunes, 24 de diciembre, se desplomó un helicóptero en en el cerro de la Chimenea del Chacuaco, en el municipio de Coronango en Puebla. En ese accidente, se confirmó el fallecimiento de la actual gobernadora del estado, Martha Érika Alonso y su esposo, el senador Rafael Moreno Valle.

Por la naturaleza repentina del accidente y la autoridad estatal que estaba conferida en Martha Érika Alonso, las autoridades políticas del país expresaron sus condolencias.

A pesar de que el evento sigue en la mente de los mexicanos y el dolor de sus familiares y cercanos es innegable, hay algo importante qué analizar: ¿qué va a suceder con la gubernatura de Puebla?

La Constitución de Puebla considera —en el Artículo 57, fracción XVII— que es el Congreso local quienes tienen que elegir a un gobernador interino:

“Es facultad del Congreso elegir con el carácter de interino al ciudadano que deba sustituir al Gobernador de elección popular directa, en sus faltas temporales, o en su falta absoluta, si ésta acaeciere en los dos primeros años del período constitucional”.

Una vez que los legisladores poblanos escojan al gobernador o gobernadora que ocupará el puesto en Puebla, tienen otra facultad más. Esta vez, en la fracción XVIII, consideran que tienen que convocar a unas elecciones especiales. 

“Esta convocatoria debe expedirse dentro de los diez días siguientes a la designación de Gobernador Interino, y entre su fecha y la que se señale para verificar la elección ha de mediar un plazo no menor de tres meses ni mayor de cinco”.

Una vez que el nuevo Gobernador sea electo, tendrá que tomar posesión 10 días después de que se haga oficial el escrutinio de estas nuevas elecciones.

Las pasadas elecciones de julio fueron particularmente rocosas en el estado de Puebla. En el triunfo de Martha Érika Alonso hubo acusaciones de fraude y la toma de protesta tuvo que suceder bajo condiciones poco óptimas, pero ya era oficialmente gobernadora.

Y sí, tal vez no es momento para hablar de elecciones, fraudes y pleitos entre partidos durante una tragedia, pero el futuro político de Puebla quedó en un extraño limbo tras el accidente de esta tarde.