El pasado miércoles, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) presentó los resultados de la investigación por violaciones graves a los derechos humanos en el caso Iguala. Es importante mencionar, que de acuerdo con esta conclusión, habrían sido al menos 19 las personas que fueron incineradas en el basurero de Colula.

Sin embargo, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) rechazó una buena parte de las conclusiones de la comisión argumentando que esta información tiene “grandes omisiones, especulaciones, sesos y errores”.

Esta aclaración es específicamente por la sección sobre el “escenario del vertedero de Cocula”.


Para empezar aclaran que para los restos encontrados en el basurero de Cocula no se pudo establecer si alguno de tantos correspondían a los normalistas. Incluso contrario a esto, los restos si corresponden a personas que son distintos a los normalistas.

Estos restos entonces fueron enviados a un laboratorio para analizar la posibilidad de recuperar el material genético. El mismo procedimiento se siguió con los fragmentos de huesos que se encontraron en una bolsa de plástico en el Río San Juan —según la PGR—.

En este sentido, la identificación que hace la CNDH de alguno de los estudiantes no es suficiente para que sea considerada una identificación completa. Es decir, en el informe del equipo argentino se habla de una “coincidencia moderada”.

Explican que hasta el momento no hay una identificación de los 43 estudiantes desaparecidos.


Sobre el fuego con el que presuntamente fueron incinerados los estudiantes, el EAAF señala que las imágenes satelitales y los análisis del subsuelo que se elaboraron indican que en la zona hubo varios eventos de fuego a través de los años y no solamente en esos días.

La recomendación del equipo internacional de investigación es que se inicie una mesa técnica forense en donde se puedan discutir a profundidad cada uno de los puntos de desacuerdo que fueron encontrados entre los dos informes.