Para evitar la imposición de aranceles a importaciones mexicanas por parte de Estados Unidos, la comisión cacahuate mexicana negociadora ofreció en Washington enviar a 6 mil elementos de la recién creada Guardia Nacional para reforzar la frontera sur y frenar la entrada de migrantes ilegales con rumbo a territorio estadounidense. La cosa es que no todos están de acuerdo con ello…

Este miércoles, el presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, afirmó frente al Pleno que desde el día de ayer el pase de Centroamérica a México está “totalmente detenido” y que la Guardia Nacional fue creada para “combatir delincuentes, no para combatir migrantes“.

Explicó que para él, el problema más grave que nuestro país confronta es la pérdida de la soberanía y libertad para transitar sobre el territorio. Afirmó que Estados Unidos nos quiere convertir en “un país enjaulado”.

“Si se llega a aprobar la condición del Tercer País Seguro esto significa que los que entran aquí ya no pueden salir. Es la parálisis del movimiento de las personas”, señaló.

Es por ello que el legislador presentó una reforma constitucional en materia de migración que destaca que toda persona tiene el derecho humano a migrar “entrar en la República y salir de ella voluntaria y dignamente”, así como transitar por su territorio y mudar de residencia.

Entonces, el Estado mexicano no criminalizará la migración y toda persona tiene derecho al otorgamiento de asilo por cuestiones políticas e ideológicas.

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