Desde que inició el conflicto armado en Siria el 15 de marzo de 2011 y hasta ocho años después, se registró la muerte de al menos 371 mil 222 personas, entre las cuales hay 21 mil 65 niños. Esto de acuerdo con el registro del Observatorio Sirio de los Derechos Humanos.

Todavía más escalofriante es que esta cifra aún se ha podido confirmar por la cantidad de ataques contra civiles que existen, por lo que la cifra real podría ser aún mucho mayor.

Del total aproximado de muertos, 112 mil 623 corresponden a personas con nacionalidad siria, más de 21 mil niños y 13 mil 173 mujeres mayores de 18 años. De acuerdo con el informe, la mayoría de los decesos fueron ocasionados por las fuerzas del gobierno sirio y las milicias que participan en el conflicto apoyando a Damasco, capital de Siria.

Sin embargo, en este conteo no se consideraron las al menos 88 mil personas que han muerto a causa de torturas y condiciones precarias en las prisiones del país. Tampoco las 4 mil 500 personas que fueron secuestradas por el Estado Islámico, ni las 4 mil 700 militares y las 2 mil personas que fueron secuestradas por los grupos rebeldes.

De estas últimas, ni siquiera se conoce su paradero por lo que su muerte se presupone.