Si pensaban que ya estaban extintos los fervorosos políticos que se enfrentan al poder por proteger a los débiles… pues igual y sí. Pero de lo que sí tenemos bastante dentro de la fauna política de nuestro país, son personajes a los que casi se les va la boca de lado, nomás de los corajes que les hacen pasar las ideas de la Cuarta Transformación. Uno de ellos, Gustavo Madero.

Luego de conocer la propuesta de senadores de Morena para regular a las calificadoras… o, mejor dicho, darles cuello en caso de que no le echen porras a las políticas económicas de la 4T… o, mejor dicho, cuando atenten “deliberadamente contra la estabilidad”, el presidente de la Comisión de Economía de la Cámara, Gustavo Madero, pegó el grito al cielo, peor que cuando se enteró que Ricardo Anaya sería candidato presidencial del PAN.

Ricardo Anaya y Gustavo Madero

Foto: Proceso

“El dato preocupante no son las calificadoras, sino que la inversión está parada, que los empleos están perdiéndose, que no está habiendo crecimiento en el consumo, y eso es muy delicado”, comentó Madero a El Universal, indicando que la iniciativa de Morena tiene tintes de “matar al mensajero”… y como eso sí calienta, ya que pobres Standard & Poors, Moody’s y Fitch,  qué culpa tienen, el panista fue más claro. “No entienden, no tienen ni la más puta y remota idea de lo que están diciendo”.

De acuerdo con la propuesta de Morena, se reformaría el artículo 340 de la Ley del Mercado de Valores. Con ello, se podría – por decreto – revocar la autorización para organizarse y operar a las calificadoras de riesgo de deuda… esto, para Gustavo Madero, sería como si se borrara del mapa a cualquiera que emitiera un pronostico respecto a la economía de México.

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Bueno, en el caso de las calificadoras no hablamos de “cualquiera”… sino de grupos de especialistas que, con base en información pública, evalúan estados financieros de instituciones, empresas e, incluso, países… para luego señalar qué tan confiable es prestarles dinero.

Así, en lo relacionado con los calambres que recientemente las calificadoras le han metido a AMLO, “aunque el gobierno no contrate deuda en un futuro –y así lo ha prometido para los primeros tres años de su administración– da igual en términos de la deuda ya existente. Si la calificación de Pemex y la del gobierno bajan, cuando ambas tengan que renegociar pagos, las entidades a las que le deban dinero van a poner condiciones mucho más feas para protegerse”, explica Esteban Illades.

Para Madero, la iniciativa de Morena va en la línea de la censura… la cual ni se les podría hacer en totalidad. Quizás nomás dentro de nuestro territorio, ya que las calificadoras operan desde el extranjero “y dar opinión de lo que creen puede estar dándose en la capacidad de repago de Pemex, con la información que presenta a la Bolsa Mexicana de Valores y a la de Nueva York”… en resumen, la idea del partido de AMLO de sacar del juego a las calificadoras, cuando éstas no digan lo que el gobierno quiere oír… digo, cuando atenten contra la estabilidad del país, “es una pendejada”, remató.