Un juzgado federal le puso un estate quieto a la guerra antihuachicol de AMLO y a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) que encabeza Santiago Nieto cuando ordenaron que —a la voz de újule— le descongelen las cuentas bancarias a la empresa gasolinera Hidrosina. Tal vez recuerden que la administración federa los acusa de varios delitos financieros relacionados con el robo de combustibles.

El pasado 31 de enero, las redes explotaron cuando se anunció oficialmente que la UIF había emitido una orden para bloquear las cuentas de William Jorge Karam Kassab, el dueño del grupote gasolinero que tiene más de 200 estaciones en el país. Sin embargo, después del bombazo mediático, la investigación ha terminado atorada en los tribunales.

Días después de la orden de la orden emitida por los muchachos de Santiago Nieto, un juez le dio un amparo a Karam Kassab  para que pudiera disponer provisionalmente del dinerito que tiene depositado en sus 32 cuentas bancarias y la cosa se calmó un poco… hasta que este lunes la marea se movió en favor de Hidrosina cuando el H. Juez de Distrito del Decimoctavo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito —no se me duerman— determinó que tienen que descongelar las cuentas.

Después del tamalazo, la UIF tendrá que seguir la investigación sin el apoyo de una orden judicial y el grupo empresarial puede utilizar “tranquilamente” sus fondos.

De acuerdo a Proceso, el empresario Karam Kassab ha salido embarrado previamente en escándalos mediáticos ligados al desastrito que se traía Javier Duarte en Veracruz y ahora está en el ojo del huracán por las acusaciones del Gobierno por sus supuestas movidas financieras ilícitas enmarcadas en el robo de combustibles.