Historia y muerte del asesino de Toulouse

Tras permanecer 32 horas atrincherado en su apartamento, murió Mohamed Merah, asesino confeso de varios personas en Montauban, y una escuela judía de Toulouse.

Tras permanecer 32 horas atrincherado en su apartamento, murió Mohamed Merah, asesino confeso de varios personas en Montauban, y una escuela judía de Toulouse. ¿Cómo dio la policía francesa con este criminal? Esta es la historia.

Así fue localizado

Hace unos días Mohamed Merah de 24 años, abrió fuego contra varios estudiantes en una escuela de Toulouse. El asesino confeso fue hallado gracias a dos pistas claves: Una dirección IP (número por el que se puede saber desde dónde ha accedido a Internet un determinado equipo) y un concesionario de motos al que Merah acudió para que se le desconectara el mecanismo que permite localizar vehículos en caso de robo.

Estos dos elementos ayudaron a François Molins, fiscal jefe de la investigación, a identificar y localizar al sospechoso. Con ayuda de sus más de 300 colaboradores, Molins llevó a cabo la titánica tarea de cruzar siete millones de datos telefónicos, 700 conexiones de internet y cientos de respuestas al anuncio de venta de una moto, con el que los investigadores identificaron el barrio en donde el sospechoso se escondía desde el 17 de marzo.

Días antes, Mohamed Merah contactó vía internet al aviador militar Imad Ibn Ziaten, quien vendía una moto Suzuki blanca. Quedaron de verse para negociar la posible compra. Durante el encuentro, el vendedor fue abatido con dos balazos. Merah huyó con la moto, pero el contacto online que previamente había tenido con su victima terminó por revelar la dirección del IP desde donde el asesino acceso a internet. La dirección correspondía al IP de Adbelkader Merah, hermano de Mohamed.

La Dirección de Inteligencia Interior Francesa ubicó en su base de datos los nombres de ambos hermanos, y descubrieron que en dos ocasiones Mohamed viajó a Pakistán y Afganistán. Apenas unas horas después de la matanza en la escuela, las autoridades policiacas centraron sus sospechas en Mohamed y pusieron su casa bajo vigilancia.

Paralelo a estos hallazgos, los investigadores localizaron a un concesionario Yamaha en donde el sospechoso había preguntado a un empleado cómo desconectar el ‘tracker’ (dispositivo electrónico instalado para localizar el vehículo en caso de robo) de la Suzuki que días antes le despojó a su victima.

El empleado le proporcionó a la policía el nombre del sujeto que pidió anular el dispositivo en la moto y todo coincidió.

El refugio del sospechoso entonces fue cercada por fuerzas de seguridad.

Adao Barbosa, vecino portugués que vive enfrente de la casa de Mohamed, comentó que su hija de 14 años llevaba varios días sospechando de su vecino al que identificaba con las pistas que daban en los medios de comunicación.

“Había visto la moto blanca hace días enfrente de casa. Y me decía: ‘Papá, tiene que ser él porque tiene una cicatriz en la cara’. Ayer me dijo que llamáramos a la policía pero no me atreví porque creía que podía estar equivocada”, relató.

Hasta el momento no se ha confirmado que Mohamed Mehar tuviera una cicatriz o un tatuaje en la cara. El edificio en el que hasta hace unas horas permanecía rodeado por las fuerzas especiales de la policía se encuentra solo a tres kilómetros del colegio judío donde el lunes tuvo lugar el atroz asesinato de tres niños de cuatro, cinco y siete años, y del rabino de la escuela, de 30 años.

Mohamed Merah, residía en uno de los edificios más altos y modestos al este de la ciudad, en el barrio de Cote de Pavée, caracterizado por sus estrechas calles y multifamiliares.

¿Quién era Mohamed Merah?

El ministro del Interior, Claude Guéant, había afirmado que estaban seguros de que el acorralado era el responsable de las tres acciones violentas cometidas el 11, el 15 y el 19 de marzo. También detalló que Mohamed era miembro de un grupo islamista llamado Forsane Alizza, cercano a Al Qaeda, y recientemente disuelto por el Ministerio del Interior francés.

Según el ministro francés, Mohamed explicó que atacó el colegio judío “en venganza por los niños palestinos, el despliegue militar francés en Afganistán y la prohibición del burka en Francia. Asegura ser un muyahidin y pertenecer a Al Qaeda”. Respecto a los ataques a militares franceses de origen magrebí y antillano, el asesino afirmó que “no se fijó en el origen étnico sino que simplemente quería atacar al Ejército francés” por la intervención militar en Afganistán.

Mohamed nació en Toulouse y su madre en Argelina. Tenía lazos con grupos salafistas y yihadistas. La policía detuvo a varios miembros de la familia del sospechoso. En el coche de uno de sus hermanos se descubrió material explosivo.

Mohamed ya había sido condenado en 15 ocasiones por el tribunal de menores de Toulouse por lo que los servicios antiterroristas franceses hace tiempo le habían asignado un “perfil de autorradicalización salafista atípico”.

La Fiscalía francesa aseguró que los próximos objetivos de Mohamed eran asesinar a un militar y dos policías.

Aquí un video amateur de Mohamed difundido por medios franceses.

El desenlace

Al inicio del cerco policiaco, se presentaron varios tiroteos entre las fuerzas de elite francesas y Merah. Dos policías fueron alcanzados por disparos de bala efectuados con un subfusil AK-47 kalashnikov del presunto asesino. Durante las últimas horas este sujeto dejó de tener contacto con las fuerzas policiales, lo que levantó las sospechas sobre si se encontraba o no con vida.

Tres violentas explosiones sacudieron ayer por la noche el edificio de Toulouse donde se encontraba atrincherado el yihadista, lo que después se confirmó era una estrategia para derrumbar psicológicamente al asesino, quien seguía sin dar muestras de vida.

En la madrugada de este jueves (tiempo de México) el ministro francés de Interior, Claude Guéant, dijo que el asesino confeso murió después de saltar disparando por el balcón del apartamento. Esto cuando finalmente se produjo el asalto policial a su piso, terminando así con las más de 23 horas que acabaron con la tranquilidad del barrio de Cote de Pavée en Toulouse y convulsionaron a Francia.

“Cuando llegó al suelo estaba muerto”, declaró.

La Policía mantiene el cordón policial en la zona. Vaya historia.


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