La Comisión de Puntos Constitucionales sólo necesitó de tres horas para aprobar la noche de ayer -en lo general y particular- la iniciativa de reforma en materia de telecomunicaciones. La votación para hacerle algunos cambios será el miércoles.

Como se había acordado en el Pacto por México, PRI, PAN y PRD dieron su visto bueno a la iniciativa propuesta por el presidente Peña Nieto, para reformar constitucionalmente lo referente a las telecomunicaciones. La iniciativa también contó con el apoyo  del grupo parlamentario del Partido Verde, conocido como la Telebancada,  y sólo Movimiento Ciudadano le puso peros al asunto.

Con esto, ahora lo que prosigue es turnar la iniciativa a la Mesa Directiva, la cual le dará declaratoria de publicidad, para que en la sesión del miércoles se vote para su eventual aprobación.

Esta reforma que -de acuerdo al presidente del grupo de trabajo legislativo, Julio César Moreno Rivera-, está a punto de cambiar la historia de las telecomunicaciones en México, prevé garantizar acceso equitativo a telecomunicaciones de clase mundial, esto mediante la generación de mayor competencia en telefonía fija, telefonía celular, servicio de datos y televisión abierta y restringida.

Además de lo anterior, la iniciativa propuesta por Peña Nieto vislumbra la apertura del mercado de las telecomunicaciones a la inversión extranjera, así como licitar dos cadenas nacionales de televisión abierta.

Pero lo anterior no le acaba de agradar al grupo de Movimiento Ciudadano, ya que presentaron 13 reservas relacionadas al artículo 28 constitucional, el cual aborda  la creación de la Comisión Federal de Competencia Económica y del Instituto Federal de Telecomunicaciones, los cuales regulan el mercado y aplica medidas para la desincorporación de activos para las empresas que sean definidas como dominantes , eliminan las barreras de competencia y se encargan de otorgar las tan peleadas concesiones para explotar el espectro radioeléctrico.

Con la votación de ayer que tuvo un arrasante resultado de 29 a favor y sólo una abstención quizá muy pronto diremos ¡Habemus reforma!

*Vía La Jornada, Milenio