¿Se imaginan ser deportados de su propio país? Eso casi le pasó a Octavio Roque Velázquez, luego de ser detenido por la Guardia Nacional y del Instituto Nacional de Migración (INM).

La confusión (por no decir pen…) de las autoridades migratorias no fue momentánea. Duró 53 horas, tiempo en el que el joven chiapaneco permaneció detenido, víctima de tortura psicológica, según denuncia el padre de éste, Aquilio Roque Cruz.

Foto: SEGOB.

De acuerdo con Proceso, Octavio fue detenido el pasado sábado 21 de mayo, en un retén migratorio ubicado en la autopista Ocozocotla, Chiapas-Cosoleacaque, a la altura de un tramo conocido como Malpasito. Iba con rumbo a Veracruz, donde vive con su esposa e hijos.

El motivo de su detención fue la falta de credencial del INE o de alguna identificación que lo acreditara como mexicano.

Sin señal de teléfono, Octavio se logró comunicar con su familia hasta que se encontraba en instalaciones de la Guardia Nacional y del INM, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

FOTO: OMAR MARTÍNEZ /CUARTOSCURO.COM

Y bueeeeeno, digamos que el error fue no llevar identificación… pero de ahí, ¿no cuentan las autoridades migratorias con una base de datos para checar? Pues parece que no. Entonces, tuvo que acudir la familia de Octavio con las credenciales que uno creería suficientes (acta de nacimiento, CURP… y hasta certificados de estudios)… pero ni así los del INM dejaron libre al joven chiapaneco.

Tras acudir a la Comisión Estatal de Derechos Humanos, recurrir a préstamos de dinero y recibir tratos groseros de parte de las autoridades migratorias de nuestro muuuuy cálido México, Octavio fue liberado hasta la madrugada del martes 24 de mayo (y eso, gracias a que el caso fue del conocimiento de medios de comunicación).

De acuerdo con los familiares de Octavio, las autoridades del INM sólo ofrecieron el clásico y estéril “Usted disculpe” para resarcir su craso error. Ahhhh y 2 mil pesitos por las molestias. Con eso repararon el daño causado al joven chiapaneco, luego de tenerlo encerrado injustificadamente por alrededor de 53 horas.

Captura de pantalla

Y aún en el caso de haber sido migrante, no habría razón para que Octavio recibiera ese trato de parte del INM. Según cuenta, desde que fue bajado del autobús en que viajaba recibió maltratos e insultos de parte de las autoridades. Incluso se le estaba obligando a confesar que él era un “coyote” encargado de guiar a migrantes.

Noooooombre, autoridades de lujo… las cuales, hasta el momento, no han ofrecido ningún tipo de posicionamiento sobre lo ocurrido.

Todo lo que no sabías que necesitas saber lo encuentras en Sopitas.com

Comentarios