La polémica instalación de arte que evoca la muerte de un afroamericano

Pues nuevamente el llamado arte moderno ofrece una obra que causa polémica y nos hace preguntarnos: “¿eso es arte?”

En una galería de Chicago se exhibe una recreación de la escena del homicidio de Michael Brown, afroamericano que murió asesinado en agosto del año pasado a manos de un policía.  La controversial instalación en sólo unos cuantos días ha recibido adjetivos como “atroz”, otros más la critican por “revictimizar” a Brown, mientras que unos de plano mejor envían amenazas de muerte a los propietarios de la Gallery Guichard, espacio en el que se exhibe la obra.

Pero la artista responsable señala que el propósito de la exhibición titulada “Confronting Truths: Wake Up!” es llamar al fin del racismo y los privilegios de la gente de piel blanca.

El nombre de la pieza sí está bonito: “Angelitos Negros”, así, en español… pero lástima, no hace referencia al peliculón que protagonizó el inmortal Pedro Infante; es más, aunque la falsa escena homicida tiene música de fondo, ésta no es la voz del ídolo de Guamuchil, sino la de Eartha Kitt, quien mientras chilla a moco tendido canta: “paint me some black angels now…”. claro, la versión en inglés de la canción que interpretó Infante en el filme ya referido.

Pero bueno, regresando a la polémica de la obra, la artista responsable de ésta, conocida como Ti-Rock Moore, defiende su creación alegando que “es muy evocativa. Conmemora un momento significativo en la historia presente: la era moderna de los derechos civiles (…) Para mí, es un símbolo de los 400 años de represión y deshumanización de los afroamericanos”.

Como puede observarse, “Angelitos Negros” evoca el momento en que yacía muerto Michael Brown, luego de recibir un disparo salido del arma del oficial Darren Wilson, esto en Ferguson, Estados Unidos, hecho que a la postre desató varias manifestaciones que exigían el fin del trato discriminatorio por parte de las autoridades.

Aunque provocadora de mucha discusión en las redes, la obra de Ti-Rock Moore –que se autodenomina como una activista en contra del sistema y del racismo institucional- cuenta con la aprobación de la familia de Brown.

Y bien, como forma de “protesta” parece que funciona ¿y como arte, esto es arte? Pues quién sabe, pero para conocer un poco de la forma en que se maneja este medio les recomendamos el siguiente documental que, por cierto, se exhibe en la Cineteca Nacional.

*Vía The Washington Post