Tras un reporte del Southern Poverty Law Center

, emitido la semana pasada, en el que se enlistó a 54 bandas con contenido racista, Apple decidió remover a 30 de éstos actos -entre ellos Bully Boys y Skrewdriver- por romper el contrato de términos y condiciones en el que se especifica que: “… el contenido subido no debe contribuir o alentar conductas ilegales”.

Después de la respuesta que tuvo iTunes con respecto a este tema, Heidi Beirich, directora de los proyectos de inteligencia de la organización sin fines de lucro SPLC, dijo: “Apple está haciendo lo correcto al prevenir que iTunes sea usado como una herramienta de reclutamiento para la supremacía blanca,” y la página oficial añadió que sitios como Amazon y Spotify están actuando lentamente al eliminar estas bandas de sus catálogos.

Tras esta publicación, un vocero de Spotify declaró que ellos, al ser una empresa global, se apegan a una lista provista por la Germany’s Federal Department for Media Harmful to Young Persons para identificar artistas y música que deben remover y por ello no han modificado su catálogo, tras el reporte de la SPLC.

Por supuesto, se trata de un tema sensible ya que estos grupos pueden argumentar que tienen derecho a expresarse bajo las leyes de libertad de expresión; sin embargo, las protestas de Ferguson, Nueva York y Chicago nos alertan sobre los peligros de alentar actitudes discriminatorias, incluso a través de medios artísticos.