Las reglas sobre las peleas en el hockey sobre hielo son muy ambiguas, algunas ligas no las permiten y otras lo toman hasta como un “espectáculo”, no se tienen límites y esto quedó expuesto en un partido celebrado en Nueva York.

Cuando se disputaba el encuentro entre los Adirondak Flames vs Rochester Americans, cuatro jugadores comenzaron a golpearse, entre ellos estaba el agente libre,

Trevor Gillies, quien golpeó a su rival y lo mandó al suelo.

Pero no quedó ahí dicha situación -como se suponía que debe pasar- sino que el jugador tomó al hombre ya derribado y golpeó su cabeza contra el hielo, lo que provocó su expulsión.

El fin de semana nos encontramos con una imagen similar en el rugby, cuando un jugador golpeó en dos ocasiones a su rival dejándolo inconsciente. La violencia comienza a ser un constante y por mucho que sean deportes de contacto, esto debe terminar: