La conmovedora historia del gorila misógino del Bronx (neta es un gorila)

Esta historia es tan conmovedora como la suma de Remi, el niño francés ese sin mamá; más King Kong, el gorila que no sabía amar (o sí sabía, pero era enorme); más 50Cent, el rapero que es bien tierno por ser involuntariamente misógino y tener amigos asesinados. Y si no te toca el corazón, es porque no tienes. Se trata de Patrick, el gorila misógino sin mamá del Bronx con amigos asesinados.

Patrick es un gorila de 195 kilos que tiene 23 años en plena crisis-de-los-veintes, típica en los gorilas modernos. El Bronx (específicamente el Zoológico del Bronx) es el barrio que le vio dar sus primeros pasos de gorila. ¡Y ahí, en la jaula en que su madre lo trajo al mundo, lo abandonó!, ¡lo abandonó su mamá!, ¡su mamá les digo!, ¡SU MAMÁ! ¿Cómo puedes abandonar a tu hijo en un zoológico? ¡Ni siquiera hay espacio para abandonarlo!, ¡es una aberración no sólo moral, sino geométrica! Luego Patrick fue trasladado a Toronto, Canadá, donde fue criado junto a otro gorila. Seguramente estaba apenas practicando su francés y acostumbrándose a la miel de maple cuando fue llevado de nuevo a los Estados Unidos, recluido en Dallas, entre  magnates insensibles del petroleo y republicanos, ¡republicanos, les digo!

En Dallas, la dura suerte le concedió el milagro de un amigo, Jabari, rudo gorila chapado a la antigua, según las viejas tradiciones africanas o lo que sea. Jarabi soñaba con la libertad, probablemente con irse a California, volverse famoso y tener un montón de mujeres gorila y una alberca gorila y chela y a Eminem como mejor amigo blanco gorila. Por eso intentó escapar del zoológico en 2004 ¡pero la ley texana le dio alcance y lo mató a tiros! ¡TIROS, de pistola de verdad!

Ahora Patrick es absolutamente antisocial, y sobre todo misógino. Se burla de otros gorilas y muerde a las hembras cuando los científicos locos del zoológico lo quieren obligar a convivir. Irónicamente, Patrick ha dado muestras de una misericordia digna sólo de un santo, y ha perdonado a los humanos, con quienes sí puede coexistir… ¿pero quiere algún humano tratar con Patrick? ¡NO!

John Davis, curador de mamíferos en el zoológico de de Riverbanks, explicó  “Patrick inicialmente será separado otros tres gorilas del zoológico, todos machos, pero será capaz de verlos y olerlos. Finalmente será introducido en el entorno. No se descarta la posibilidad de que puedan vivir juntos los cuatro en un amplio piso de soltero arbolado.”

O sea que en Dallas ya se cansaron de él y hace horas fue trasladado a Carolina de Sur para tratarlo con “terapia”, misma que consistirá en hacerlo ver a gorilas sanos y felices conviviendo en una selva artificial ideal, restregándole en la cara su miseria hasta que le hagan el favor de convivir con él, como su mayordomo-gorila-del-bronx o algo…

¡Republicanos, les digo!

Vía: The Independent