Como resultado de la Reforma en Telecomunicaciones, Televisa y Telmex fueron catalogadas como empresas preponderantes en cada uno de sus sectores: radiodifusión y telecomunicaciones respectivamente, esto por acaparar más del 50% del mercado en cada uno de sus rubros. La preponderancia acarrea responsabilidades especiales para estas compañías, como compartir su infraestructura y espectro, así como limitar su poder en los mercados. La idea de fondo es evitar los monopolios en estos dos sectores.

En consecuencia, a mediados del año pasado, Carlos Slim buscó pasar por encima de lo que estas medidas pretendían y pensó en una estrategia que, según él, haría ver al Instituto Federal de Comunicaciones como tonto. La estrategia consistiría en dividir sus activos en diversas empresas y vender algunos de ellos a cercanos con la intención de desinflar a Telmex, de suerte que no contara directamente con más del 50% del mercado de su sector.

El día de hoy, la primera sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) dio un duro golpe a la pretensión de Telmex al validar un recurso impuesto por Televisa para suspender “todos los actos” y resoluciones aprobados por la Asamblea General Extraordinaria de Telmex, justamente esa que fue convocada para iniciar con la operación de repartición de capitales para desembarazar a Telmex.

Televisa cuenta también con servicios en el sector de las comunicaciones (como la tele de paga) por lo que tiene interés en que Telmex se mantenga como preponderante en el sector, para que sea Slim el castigado.

Por otro lado, recientemente la corte también rechazó el último amparo que Televisa interpusiera para evadir su propia preponderancia. De esta manera, ambas empresas continúan cayendo bajo esa categoría.

@plumasatomicas