Por Juan Blackaller

“Es parte de una confrontación política que existe, ¿saben cómo se le llama a esto coloquialmente? Grilla o, más elegantemente, politiquería”. Así respondió Andrés Manuel López Obrador, nuestro presidente, cuando lo cuestionaron sobre los contratos dudosos de Carlos Lomelí, delegado estatal de Morena en Jalisco y ex candidato a la gubernatura por el mismo partido. El periódico El País dio a conocer que el empresario y político fue vinculado a la empresa Abisalud, la cual desde el 20 de diciembre de 2018 comenzó a obtener contratos con el gobierno de Veracruz, así como con el gobierno federal. Estos contratos también son de antaño, donde las empresas vinculadas a Lomelí aparte de vender medicamentos a sobreprecio también incumplían contratos causando desabasto.

Cuando la empresa del compadre del presidente Andrés Manuel ganó un contrato, el presidente ordenó buscar la manera de cancelarlo y le pidió que entendiera la circunstancia.  ¿Por qué Lomelí sí puede gozar de los beneficios de ser un empresario que se beneficia del gobierno y también ser político? Con este caso, podremos calcular si el presidente va a cumplir su promesa de acabar con lo que él ha llamado el “capitalismo de cuates”.

También te puede interesar: Con peras y manzanas: ¿se acabó la corrupción?

En lo que va del año esta empresa —fundada por José Hiram Torres Salcedo, ex candidato al gobierno de Zapopan por MORENA y ex secretario particular de Carlos Lomelí— ha ganado más de 164 millones de pesos. Dispara focos rojos el que personas cercanas a Lomelí estén vinculadas a estas compañías. Las cifras, actas constitutivas y los contratos ahí están.

Desde que empezó su carrera “política”, Carlos Lomelí no ha hecho más que demostrar que no tiene convicciones y discurso, va de un partido a otro demostrando que él hace política para beneficiar a unos cuantos. Lomelí no es un político, es un empresario que quiere hacer negocio con la política. Y ni siquiera lo disimula.

Foto: Morena

El 8 de abril de 2018, Carlos Lomelí dijo: “Vamos a detener ese saqueo que estamos viviendo los sistemas de salud y vamos a darle cuentas a la gente de quién fue la persona y las personas que han usado el dinero de la salud del pueblo para enriquecerse y llevárselo a los bolsillos”. Tal parece ser que para cumplir esa promesa a la primera persona que debería detener sería a él mismo.

Desconcierta saber que hay personas en MORENA que conocían esta situación y aún así  se quieren seguir llamando la panacea de México, el partido del pueblo, cumpliendo al pie de la letra el dicho: “candil de la calle, oscuridad de su casa”. Estas personas deben entender que ya no es momento de seguir haciendo campaña, es momento de gobernar y cumplir con sus propuestas y compromisos. MORENA tiene la oportunidad de demostrar que su fuerza popular es mayor a sus compadrazgos. Por lo pronto, AMLO ya dijo que se va a investigar y Lomelí se volvió a posicionar sin argumento.

*****

Juan Blackaller es estudiante de Ingeniería Química en la Universidad de Guadalajara e integrante de Futuro.

Twitter: @JuanBlackaller

 

Referencias