Dentro de unas horas, seremos testigos del regreso a nuestro país de los Arctic Monkeys…

La Vida Bohème será la banda encargada de abrir dicho show; tuvimos la oportunidad de charlar con Henry D’Arthenay, el líder de la agrupación venezolana, antes de su presentación en “El palacio de los mil soles”

Acaban de presentarse en SXSW y en el Vive Latino ¿Qué experiencia disfrutaron más?

Son dos experiencias distintas y seria injusto evaluarlas con el mismo cuchillo. Lo bonito del SXSW es que la ciudad entera se convierte en escenario para cualquier artista. Independientemente de que seas Jack White, o un grupo de desadaptados sociales que se llenan de pintura: la ciudad sirve de tarima y tiene espacio para todos.

El Vive por otro lado es -al menos en mi opinión- la metáfora más acertada de lo que es Hispanoamérica. Es  punto de encuentro de artistas jóvenes y consolidados que tienen el privilegio de haber sido criados bajo el mestizaje y la lengua de Cervantes. Si no fuera por escenarios como el Vive no hubiéramos tenido la oportunidad de entablar amistades con otras bandas del continente y España. Es difícil traducir la identidad del latino en tres días y el Vive lo logra con facilidad.

¿Cómo se dio el contacto con los Arctic Monkeys?

Cosas del sello discográfico… Nacional Records contactó a nuestro management con la oportunidad y por supuesto que la tomamos.

¿Tienen alguna expectativa del show en el Palacio de los Deportes?

Esta es la primera gira en la que estamos viajando con todo nuestro crew y el Palacio de los Deportes significa para todos el segundo tiempo del partido. Queremos hacerlo bien, en primera como artistas y en segunda como equipo…

Sólo tenemos una expectativa: partir esa puta tarima.

¿Qué tan difícil es tocar fuera de casa para una banda venezolana?

No creo que “difícil” sea la palabra correcta, yo diría más bien “particular”. A efectos de estadística, es normal que seamos pocas bandas en Venezuela, por lo tanto, es normal que pocas bandas salgan a defender su material…

Uno como venezolano se puede sentir a veces muy solo -al menos en el terreno artístico-, cuando somos tan pocos la verdadera dificultad es aprender que al cruzar la frontera uno es sólo un artista más, y a veces es difícil sólo llevar la bandera adentro.

¿Cómo ven la música en su país? ¿Tienen algún proyecto venezolano que les llame la atención?

Sí, Americania. Disfruten.

Tengo entendido que se conocieron en un modelo de la ONU. ¿Siguen pendientes de los asuntos internacionales?

Sí, siempre entendiendo que en un mundo cada vez más global es, paradójicamente, mucho más necesario conocer nuestros problemas locales. Procuramos entender las dificultades que están atravesando nuestros países vecinos pero hoy por hoy preferimos dedicarnos a entender los problemas que afectan nuestra casa. Lo mejor que podemos hacer como habitantes de la gran comunidad global es darnos mutuo apoyo sin interferir.

¿Cómo ven las elecciones de este año en Venezuela? ¿Chávez o Capriles?

Ninguno de los dos. En palabras de Cortázar “¿A quién prefieres? Al payaso presidente, o al presidente payaso?” Si con algo estamos es con la cultura y la educación. Si Dios es justo, García Márquez y su obra durarán más de un período presidencial. Ojo, sin derecho a reelección indefinida.

Los nominaron al Grammy latino y la NPR los comparó con The Clash. ¿Sienten que han alcanzado un nuevo nivel?

No. Queda mucho que aprender. Es bonito el aprecio de la crítica pero nuestro único compromiso es hacer bien nuestro trabajo?

¿Qué planes tienen después de haber ganado la atención de medios internacionales?

Comprar un oso blanco, uno negro, aparearlos y ver si sale un panda :).

Por cierto, ¿les comenté que nuestro disco ganador de múltiples Grammys y un Pulitzer ya está en las tiendas y en iTunes? Se llama Nuestra y viene con un video de aeróbicos donde repetimos el nombre de nuestra cuenta de Twitter al ritmo de la macarena ■