México y Chile comparten desigualdad y baja aceptación de sus presidentes.

Este jueves, la presidenta chilena, Michelle Bachelet vino a nuestro país para reunirse con Peña Nieto y cerrar varios acuerdos que pretenden fortalecer los vínculos entre Chile y México. Estos acuerdos están relacionados con defensa, educación, cultura, medioambiente, investigación entre otros rubros.

La relación que han sostenido México y Chile se ha mantenido estrecha desde 1973 cuando, a raíz del golpe de Estado en contra de Salvador Allende, la embajada mexicana en Chile sirvió como refugio para los opositores al gobierno de Augusto Pinochet. México rompió relaciones con Chile durante la dictadura de Pinochet y no fue hasta 1990, una vez que éste dejó la jefatura, que se restablecieron.

Desde 1999, México y Chile mantienen un tratado de libre comercio y actualmente el intercambio comercial de estos países suma 3,6 mil millones de dólares. Por más que las economía de estos dos países sean de las más importantes de Latinoamérica, también son lo que tienen mayores índices de desigualdad. Así que esta “gran” economía nada más le sirve a unos cuantos.

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Otra “hermosa” similitud que tienen Chile y México en estos momentos es que sus mandatarios tienen muy bajos índices de popularidad. Como sabemos, el 61% de los mexicanos no aprueban el gobierno de Peña, mientras en Chile menos del 30% de la población apoya a Bachelet. En gran medida, estos índices se deben a la represión que sufren ambos países en cuanto a movimiento sociales y luchas críticas, así como a la cantidad de muertos a manos del gobierno. También los dos países sufren de una violación imperdonable en materia de derechos humanos y cuentan con altos índices de corrupción. Así que ¡Chócalas Chile! Los dos andamos igual de amolados.

Tal vez sea por su gran parecido en cuanto al manejo de países, que se hicieron tan cuates, como comenta Bachelet:

“Chile sabe que cuenta con México en la búsqueda de nuevas soluciones a viejos problemas, y que podemos trabajar mano a mano como los viejos amigos que somos”.

Además de la firma de contratos, la presidenta chilena colocó una ofrenda floral en el monumento a los Niños Héroes del D.F. y planea reunirse con un grupo de la comunidad chilena asentada en México así como con Gonzalo Martínez Corbalá, el embajador que mantuvo puertas abiertas a los chilenos exiliados.

***Vía: El País, Aristegui Noticias.

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