Luego de una semana de campañas electorales, seguro ustedes ya se chutaron involuntariamente muchos de los anuncios con los que los políticos buscan hacerse del voto del respetable. Pero, desmiéntannos: a poco estos no resaltan por su modo básico y chafa de querer llegarle al electorado.

Con una jovialidad que nos recuerda a Fidel Velázquez, el candidato a diputado plurinominal por el Partido Joven, Humberto Moreira, dice que, ahora que gane su diputación, permitirá nuevamente los juegos tradicionales… como la lotería. ¿A poco está prohibida la Lotería en Coahuila? No precisamente. Más bien, en 2012, el Congreso local aprobó iniciativas de ley con las cuales se prohibieron los casinos y juegos de azar. Más tarde, en 2015 -según Nación 321- se hizo lo propio con los caballos y peleas de gallos, por aquello de que, con sus ganancias, se financiaba al crimen organizado.

En fin, con esa falta de carisma que siempre lo ha caracterizado y con una escasa agilidad narrativa, Moreira propone… pues anda, pero sí echa tierra a sus enemigos políticos: “La sirena” (el candidato del PAN a gobernador de Coahuila, Guillermo Anaya) y “El borracho” (pues quién más: Calderón). Ahh pero para darles batalla ya llego “El Valiente” (o sea, él merengues… claro).

Y bueno, con una creatividad que no le pide nada al de Moreira, llega el primer spot del “alcalde que robó poquito”, que para sus fines electoreros se hace llamar Hilario Ramírez Villanueva o “Amigo Layín”, pa’ los cuates.

Después de un desfile de ciudadanos conscientes que ven en Layín al hombre que se necesita en Nayarit para “que nos vaya bien a todos” (nótese que es el nombre de uno de sus libros inventados), a cuadro aparece el todavía alcalde de San Blas: elegante como siempre ha sido, Layín propone que… pues así como Moreira: nada. Pero dice que el asunto no es de políticos ni partidos, sino de que él pueda otra vez robar poquito haya futuro para las familias nayaritas. ¿Cómo? Quizás para el siguiente spot lo diga.

Con las campañas apenas comenzando, auguramos que vendrán un montonal de anuncios igual o más chafas que estos. Pero los seleccionados, sin duda, ya tienen mención honorífica.