Una noche no es suficiente para procesar todo lo que pasó anoche en la entrega número 54 de los Grammy, así que decidimos presentarles una recopilación de las mejores presentaciones de “la noche más importante de la música”

Bruce Springsteen y la E Street Band fueron los encargados de abrir el show. El “chico” favorito de América interpretó “We Take Care of Our Own”, sencillo extraído del nuevo Wrecking Ball.


Rihanna deleitó con sus caribeños pasos de baile en una agitada presentación de “We Found Love”, misma que dio paso a una versión acústica de “Princess of China” (al ritmo de los acordes de Chris Martin); Coldplay hizo lo suyo con “Paradise”, el espectáculo de luces no se hizo esperar.

Los Foo Fighters anticiparon una noche de triunfos tocando “Walk”, uno de los tracks incluidos en Wasting Light. Dicha producción se llevó el galardón por Mejor álbum de rock, uno de los 5 premios ganados por Dave Grohl y compañía.

Sin duda, uno de los momentos más esperados de la noche fue la reunión de The Beach Boys. Maroon 5 y Foster the People se encargaron de rendir tributo y calentarle el escenario a las leyendas californianas. “Good Vibrations” fue el tema del reencuentro.

Stevie Wonder presentó a Paul McCartney; el músico (acompañado de una orquesta) nos deleitó con “My Valentine”, uno de los temas de su más reciente disco Kisses on the Bottom.

Jennifer Hudson fue la encargada interpretar “I Will Always Love You” en un tributo a la recién fallecida Whitney Houston. Este fue uno de los momentos más esperados y emotivos de la noche, ya que fue precedido por el reconocimiento a los músicos que fallecieron el año pasado.

Sin duda alguna, Adele fue la estrella de los Grammy Awards de este año. La voz de “Rolling in the Deep” se llevó a casa seis premios, incluido el de Álbum del año, Mejor canción y Mejor grabación; los galardones más deseados del evento. La cantante sorprendió con una sencilla presentación que no necesitó de estrafalarios bailarines ni de espectaculares efectos para llevarse la noche.

LIL Wayne, Chris Brown y David Guetta fueron los elegidos para animar a los asistentes con “I Can Only Imagine”. Por otra parte, la encomienda de Deadmau5 consistió en crear una versión electrónica de “Rope” junto a los Foo Fighters, misma que dio paso a una explosión de dubstep.

El cierre del evento corrió a cargo de Sir Paul McCartney; Bruce Springsteen y Dave Grohl acompañaron al ex Beatle en un emotivo cierre que dio fin a “la noche más importante de la música”.

Esperen, olvidamos mencionar uno de los momentos más feos de la historia de nuestra especie. Se nos advirtió varias veces durante el show que este sería el acto del que todo mundo hablaría, dicho y hecho. Esta desafortunada presentación fue una agresión directa a la Iglesia, al buen gusto y a nuestros ojos. Los dejamos con el acto que dejó a Lady Gaga como una fina dama comparada con el extraño Frankenstein de nombre Nicki Minaj.