Desde sus inicios, Blur se posicionó como una banda referente de la música británica, creando y llevando a lugares insospechados la bandera del Brit Pop. Con los álbumes Leisure, Modern Life Is Rubish, Parklife, The Great Escape, Blur, 13 Think Tank 

se apoderaron de manera definitiva de la década de los 90’s e inicios del 2000 y su inconfundible música traspasó sin problemas cualquier barrera imaginable.

Estamos seguros que la carrera musical de Damon Albarn, Graham Coxon, Alex James y David Rowntree pasará a la historia por sus significantes contribuciones a la cultura pop contemporánea, pero en el núcleo de la banda no todo fue miel sobre hojuelas.

Para finales de los 90’s la dinámica no era la más amistosa entre los miembros de Blur, provocada principalmente por el nivel de fama que alcanzaron y por varios problemas personales que cada uno de los integrantes sufrió: el doloroso divorcio de Albarn con la vocalista de Elastica Justine Frischmann; el alcoholismo de Graham Coxon y su creciente aislamiento de los demás miembros de la banda; el frenético ritmo de vida y fiesta de Alex James; y la pérdida de interés de Dave Rowntree por la música -y que eventualmente terminó en una licenciatura en Derecho por parte del baterista-.

Todo esto no terminó por cuajar de la mejor manera, hasta el punto en que, como afirma Alex James en el documental No Distance Left To Run del 2009:

“A veces era más fácil darle un puñetazo en la cara a alguien que hablar con él”

Para el 2002 esta situación se hizo insostenible y en medio de la grabación de Think Tank, Graham Coxon decidió dejar la banda. Este hecho marcó los 7 años siguientes de los cuatro integrantes de Blur que estuvieron atacándose constantemente a través de la prensa y concretando proyectos alternos -como Gorillaz, The Good The Bad and The Queen, y el proyecto solista de Coxon– .

Fue hasta el 2009 cuando Albarn, Coxon, James y Rowntree decidieron hacer todas sus diferencias a un lado para volver a reunir a Blur y tocar una pequeña gira por Inglaterra que culminaría en una épica presentación en el escenario principal de Glastonbury. Al respecto, el guitarrista afirmó lo siguiente en una entrevista para Mojo:

“A pesar de que ya habíamos hecho todas las diferencias a un lado, cuando nos reunimos nos dimos cuentas que las pasiones seguían un poco altas. Todos esos años desde que deje la banda -y en los cuales probablemente dije cosas muy estúpidas a la prensa- nos afectaron como banda, al punto que tuvimos que reunirnos con profesionales para meditar juntos y todo ese tipo de cosas de terapia en grupo. Nos lastimamos mucho y fue un poco difícil superar eso”

Pero al parecer todo está en orden de nuevo, la armonía entre Albarn y los demás regresó, esto se nota en el sonido de The Magic Whip y Coxon lo refleja en sus declaraciones:

“Con este disco el respeto entre todos los miembros de la banda se ha incrementado. Nuestra amistad se puso a prueba muchas veces y con The Magic Whip creo que lo logramos. De alguna manera, con este disco todos nos dijos ‘perdón por ser un idiota los pasados 20 años’. Fue catártico”

Muchas gracias The Magic Whip, ya tenemos Blur para rato.

Via Consequence Of Sound.