Lo que necesitas saber:
Un proyecto a modo, ya que se corrigió para evitar que otros sentenciados puedan reducir sus condenas: sólo para los que intentaron el golpe de Estado de 2022.
Parecía que poco les duraría el gusto a los que vieron justicia en meter a la cárcel a un exmandatario. En Brasil, el expresidente Jair Bolsonaro metió un recurso para reducir significativamente la condena de 27 años que se le impuso por intento de golpe de Estado…
Sin embargo, como se preveía, el presidente Lula da Silva ya le metió el respectivo veto al proyecto conocido como “Dosimetria”.
Lula da Silva tenía 15 días para vetar o firmar la reforma
No pudo haber escogido mejor día: mero este 8 de enero, cuando se cumplen tres años de la tentativa de golpe de Estado en su contra, el presidente Lula da Silva firmó el veto al proyecto que preveía reducir penas “a quienes atentan contra la democracia”.
“Victoria sobre los que intentaron tomar el poder por la fuerza, despreciando la voluntad popular expresada en las urnas”, señaló el presidente de Brasil en redes sociales. “El intento de golpe el 8 de enero de 2023 nos va a recordar que la democracia no es una conquista inquebrantable”.
El Senado brasileño aprobó el proyecto de ley denominado Dosimetria, con el cual se reducirá “tantito” la condena contra Bolsonaro y varios otros involucrados en el intento de golpe de Estado de enero de 2022… algo que ya se preveía, luego de que hace unos días el Congreso del país le dio visto bueno
Con el proyecto ya “palomeado”, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva tenía 15 días para firmarlo… o para vetarla. Claro, se esperaba que el mandatario no la firmará y la echará pa’trás.
¿Y con el veto de Lula se acabó el asunto? No. Ante la previsible postura de Lula, diputados y senadores de oposición también ya dijeron que revocarán el veto… y, así, hasta que una de las dos partes ceda.
¿Qué es la Dosimetría y cuánto reduciría la condena de Bolsonaro?
El proyecto vetado por Lula reduce la condena no por no considerar grave el intento de golpe de Estado, sino por impedir que se acumulen las dos condenas que se le aplicaron al líder derechista: una por abolición del Estado democrático y otra por el intento golpista.
Con lo anterior y como si se tratara de un 2×1 en el sushi, sólo se le cobraría a Bolsonaro por el crimen más grave, en este caso, el intento de golpe de Estado. Por ese delito, se le condenó a 12 años de prisión.
Entonces, ¿12 años de cárcel? Puessssssss, no exactamente. La Dosimetria también contempla una disminución de la pena, cuando el delito sea cometido “en multitud”. Y bueno, ya que Bolsonaro no actuó solito, pues entonces se propuso reducir de un tercio a dos tercios la condena.
De acuerdo con expertos en leyes consultados por The Guardian, con lo aprobado en el Congreso de Brasil, Jair Bolsonaro sólo pasaría algo así como dos añitos en cárcel… con el beneficio de que, tras cumplir una sexta parte, pasaría a un “régimen semiabierto”.
“Jair Bolsonaro aún está lejos de regresar a casa, pero aceptó este heroico sacrificio por el bien común. Brasil tiene la oportunidad de pacificarse y volver a la normalidad democrática”, anunció Flavio, hijo del expresidente.
