La situación política en América Latina se lleva una nueva tremenda sacudida: este viernes, un juez acaba de aceptar la liberación de Lula da Silva. El expresidente de Brasil pasó casi 19 meses en el bote acusado de corrupción.

La policía federal tendrá que liberarlo “de inmediato”, como apunta la histórica resolución del juez.

La liberación de esta tarde cae de sorpresa por lo repentina… pero ya se venía esperando. Apenas ayer (jueves, 7 de noviembre) el Tribunal Supremo de Brasil decidió revocar un criterio crucial en las investigaciones de corrupción que tenían a Lula da Silva entambado. De acuerdo con El País, esta nueva decisión hace que los condenados entren a prisión hasta que las sentencias sean completamente finales y no quede ningún recurso judicial pendiente.

De esta manera, se abre la posibilidad de que se liberen cerca de 5 mil reclusos con procesos incompletos… claro, el más famoso de ellos es Lula da Silva.

Se espera que esta misma tarde el expresidente de Brasil ofrezca un discurso para sus simpatizantes. Después de la decisión del Tribunal, miles de personas se amontonaron a las afueras de la Superintendencia de la Policía Federal de Curitiba, en el estado de Paraná, donde Lula ha estado encerrado durante 19 meses. Luego viajará a São Paulo a descansar en su casa.

Oficialmente, regresará a las cámaras el domingo, 10 de noviembre, en un evento sindical.

Si creen que la cosa en México está polarizada espérense a ver cómo se pone Brasil con el regreso del expresidente, quien, por sus problemas legales, no pudo participar en las más recientes elecciones. Hasta el momento Jair Bolsonaro no ha comentado nada (espérense) y Lula solamente publicó un video medio gacho: haciendo ejercicio con la rola de Rocky.