Lydia Cacho // Foto: Cuartoscuro

“La verdad nadie se la roba”: La respuesta de Lydia Cacho ante el robo de su información

Un ataque más a la libertad de expresión. Este fin de semana dos sujetos irrumpieron en la casa de la periodista —y defensora de derechos humanos— Lydia Cacho para llevarse material periodístico altamente sensible. En el ataque también fue robado su equipo de trabajo y mataron a una de sus dos perritas, la otra fue envenenada.

“La verdad nadie se la roba”, respondió Lydia Cacho en su cuenta de Twitter. “Mis investigaciones periodísticas están seguras fuera del país, se llevaron copias”.

¿Qué fue lo que pasó?

Su domicilio, en Puerto Morelos, Quintana Roo, fue allanado el pasado domingo y de acuerdo con la organización Article 19, fue una represalia directa a la labor de la periodista y defensora de derechos humanos. Después de romper los cables de las cámaras de seguridad y desactivar la alarma, los sujetos se llevaron grabadoras de audio, cámaras fotográficas, varias tarjetas de memoria, una computadora e información valiosísima: 10 discos duros que tenían datos sobre sus investigaciones de pederastia en México.

“Afortunadamente, la periodista tiene respaldos de seguridad en el extranjero”, confirmaba la organización.

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Lydia Cacho // Foto: @lydiacachosi

Lydia Cacho publicó hace más de una década el libro ‘Los demonios del Edén’, una investigación que exhibió una red de poderosos pederastas —altos funcionarios y empresarios— en los estados de Puebla y Quintana Roo. Fue torturada y recibió violaciones a sus derechos humanos en represalia por su trabajo periodístico. Cabe recordar que el pasado 11 de abril, la Fiscalía Especia para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) envió órdenes de aprehensión contra Mario Marín Torres —’el Gober Precioso’—, Kamel Nacif, Juan Sánchez Moreno y Hugo Adolfo Karam, por su probable responsabilidad en este caso.

“Es cierto, los niveles de violencia y crueldad aumenta en la misma medida en que la impunidad les protege. Gracias por su solidaridad”, comentó la periodista en sus redes sociales después del ataque de este fin de semana.

La disculpa

En enero de este año, Lydia Cacho recibió una disculpa pública por parte del Estado mexicano por fallar en sus responsabilidades de proteger su libertad de expresión. Ahora, casi 6 meses después, recibió una represalia más por su labor periodística. “El allanamiento y la sustracción de material periodístico con información de interés público figuran como elementos intimidatorios que pretenden generar un efecto inhibidor en el activismo, defensa derechos humanos y ejercicio de la libertad de expresión de Lydia Cacho”, señala la organización Article 19.