¿Eres de aquellos a los que no les importa manejar aún después de haber bebido de más? Si el riesgo que esto implica no es suficiente, tal vez con sanciones más duras se tendrá que pensar dos veces…

Recientemente el legislador y coordinador de la bancada de Morena en el Senado, Ricardo Monreal, anunció que presentaría una iniciativa para endurecer las penas en contra de conductores que excedan los límites de alcohol en la sangre.

Esto incluye también a quienes manejen bajo el influjo de estupefacientes o psicotrópicos.

Pero, ¿en qué consiste? 

La idea es reformar el artículo 171 del Código Penal Federal y que a quien sorprendan manejando en estas condiciones pueda recibir una pena de tres a seis meses de prisión, así como una multa de entre 10 mil y 15 mil pesos.

Pero eso no es todo. La licencia de manejo en cuestión se suspendería por entre uno y dos años.

Es importante mencionar que estas sanciones son aparte de las que correspondan a alguna otra infracción cometida contra los reglamentos de tránsito o si provocan daño a personas o cosas.

¿Y podría ser peor? 

Sí, podría ser más grave. Si el delito se comete durante el primer año en que el conductor obtuvo su licencia de manejo; que el vehículo esté destinado a servicios de autotransporte federal de carga, de pasajeros, turismo o transporte privado, o bien que sea una reincidencia, las peñas antes mencionadas podrían elevarse al doble.

La iniciativa propone que el poder Ejecutivo establecerá el límite de concentración de alcohol permitido en sangre en no más de 0.8 gramos por litro de sangre.