Ayer, 15 de septiembre, la noticia se confirmó: el gobernador de Puebla, Antonio Gali Fayad, informó que habían localizado el cuerpo de Mara Fernanda Castilla Miranda, joven desaparecida desde la madrugada del viernes pasado tras abordar un vehículo del servicio de transporte Cabify. El chofer de la unidad fue señalado como único responsable por parte de la Fiscalía. Ricardo Alexis “N” habría llevado, alrededor de las 6:50 hrs, a la estudiante de 19 años a un hotel. Según la versión de las autoridades, ahí se habría cometido el feminicidio. El conductor, después, habría arrojado el cuerpo de Mara Castilla en un paraje de la autopista México-Puebla. La fiscalía poblana asegura que este es el feminicidio 59 en la entidad durante 2017; reportes periodísticos denuncian que, en realidad, es el caso número 83 en lo que va del año.

Por lo mismo, a través de redes sociales, usuarios han convocado a marchar para exigir justicia para Mara. En la Ciudad de México, se llamó a protestar por el feminicidio de la universitaria este domingo 17 de septiembre. Los organizadores pidieron que los asistentes se congreguen frente a la Catedral Metropolitana. En punto de las 12:00hrs dará inicio el recorrido desde la explanada de la Plaza de la Constitución (Zócalo) hasta las instalaciones de la Procuraduría General de la República (PGR), ubicadas en avenida Paseo de la Reforma 211-213, colonia Renacimiento, delegación Cuauhtémoc.

Marcha para pedir justicia por Mara Castilla

Mientras tanto en Guadalajara, la sociedad también se ha organizado para desarrollar una protesta este mismo Domingo 17 de Septiembre en punto de las 12 del día, la cual partirá  desde el Andador Escorza.

Justicia para Mara Guadalajara

El lunes 18 de septiembre se llevará a cabo otra concentración. Se convoca a que la gente se reúna en las instalaciones de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), institución educativa a la que asistía Mara, a las 12:30 hrs. La movilización se dirigirá de la universidad hacia el Zócalo de Puebla.

Feminicidio Mara Castilla

Ilustración: / Eréndira Derbez – @Hagodibujitosmx

¿Qué es considerado como feminicidio?

El Código Penal Federal establece siete circunstancias que conforman la tipificación de un feminicidio:

  1. Que la víctima presente signos de violencia sexual.
  2. Que la víctima presente lesiones o mutilaciones.
  3. Si existen antecedentes de violencia familiar, laboral o escolar de su agresor.
  4. Que haya existido una relación sentimental entre la víctima y el victimaria.
  5. Que hayan existido amenazas o agresiones previas al asesinato.
  6. Que la víctima haya sido incomunicada.
  7. Que el cuerpo haya sido exhibido en un lugar público.

De acuerdo con la investigación Las muertas que no se ven: el limbo de los feminicidios, realizada por la organización Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, solamente un tercio de las entidades de la República Mexicana (11 de 32) han incorporado estas causales en sus códigos penales (Coahuila, Chiapas, Estado de México, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Nayarit, Sonora, Tabasco, Veracruz y Yucatán). Los demás estados tienen criterios dispares y juzgan si un delito es feminicidio o no bajo sus propias reglas. El único criterio uniforme para considerar si se trata de un caso de feminicidio es si la víctima presenta signos de violencia sexual y las mutilaciones, aunque aun así las fiscalías y procuradurías han descartado casos con estas características, denuncia MCCI en su reportaje publicado en febrero de 2017.

Encuentran ropa y pertenencias de Mara Castilla en Tlaxcala

Foto: Especial

Debido a esta omisión, las cifras que reportan las autoridades de cada estado no concuerdan con la realidad. Según MCCI, cada día son asesinadas entre 6 y 7 mujeres en México y menos del 20% de los miles de casos han sido considerados como feminicidios a pesar de contar con los elementos para que el crimen sea tipificado como tal. Esto se debe, principalmente, a que no hay una unificación de criterios en todas las entidades. En pocas palabras, más de 10 mil mujeres han sido asesinadas desde 2012, pero no se dimensiona el problema en su justa medida. Las cifras maquilladas, a su vez, impiden que la situación se identifique como una emergencia y se destinen recursos para enfrentarla.