“Así qué chiste”, dirán algunos de los integrantes de la caravana que estoicamente se fletó a venir caminando desde Cuernavaca, Morelos, hasta la Ciudad de México. Todo para exigir a la administración federal que ya meta orden en el gobierno de Graco Ramírez y, de paso, que saquen al ya no tan amado mandatario perredista.

Y sí… pero no. Como en teledramón en el que la casta mujer dice “pídeme lo que sea, menos aquello”, funcionarios de la Secretaría de Gobernación dieron respuestas positivas a los manifestantes, pero aclararon que no pueden dar proceso a la principal exigencia: sacar a Graco. ¿Por qué? es que no son la instancia, justificaron los representantes de la Segob.

Pero bueno, de algo a nada. Las demandas a las que sí dijeron que darán atención (ya que lo hagan es otro asunto) serán: restaurar el Estado de Derecho; apoyar a que se cumplan las recomendaciones que se han emitido a raíz de las graves violaciones de Derechos Humanos e instalar mesas de trabajo para la revisión de megaproyectos que “de manera arbitraria se han venido construyendo en Morelos a través del Plan Integral Morelos”.

Como representante de Segob estuvo el subsecretario de Gobierno, René Juárez, mientras que por la “Marcha por Morelos” estuvieron el rector de la Universidad Autónoma de Morelos, Jesús Alejandro Vera; el poeta Javier Sicilia; el alcalde de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco y el dirigente de transportistas, Dagoberto Rivera.

Además de los puntos señalados, también se planteó y admitió la necesidad de investigar más a fondo el caso del socavón del Paso Exprés y retomar las investigaciones de las fosas clandestinas halladas en Jojutla y Telelcingo. Otro punto que fue señalado como urgente fue el rescate financiero de la UAEM y del municipio de Cuernavaca.

En lo que respecta a las denuncias de corrupción contra Graco, en la dependencia que encabeza Osorio Chong (pero que quizás también está de vacaciones y no pudo atender el changarro esta vez) se comprometieron a “dar seguimiento puntual a las denuncias interpuestas ante la PGR por las organizaciones ciudadanas, por actos de corrupción, para no permitir que en Morelos se violen los procedimientos legales que se deben aplicar, y que se canalice la disposición del recurso público, así como los casos de violaciones a derechos humanos para que los atraiga la PGR y determine las sanciones correspondientes”, según la minuto leída al término de la reunión.

Pero aunque toda la negociación (la cual duró más de cuatro horas) giró en torno a cómo Graco Ramírez le ha dado en la torre a Morelos, en Gobernación les dijeron a los atendidos que si quieren sacarlo del cargo es en otra ventanilla: “(dijeron) que Gobernación no es la instancia, pero sí dieron acuse de las solicitudes de juicio político presentadas en el estado y de las peticiones ante el Senado para la desaparición de poderes, así como el destino del plebiscito revocatorio cuando estaba en vigencia la Ley de Participación Ciudadana”, comentó para La Jornada el rector de la UAEM.

Luego de la reunión, Segob señaló por medio de un comunicado que se “ciñe a las atribuciones establecidas en la ley”, es decir, “es respetuosa del estado de derecho” que hay en Morelos, por lo que sólo se limitará a ayudar en la solución de los problemas que fueron planteados por los representantes de las organizaciones civiles e instituciones morelenses. Lo que es lo mismo, “no te preocupes Graco, ya les dimos el avión”… Esperemos que no sea así.