Cinco años de marchar desde Guerrero hasta CDMX y el norte del país. A cinco años de la desaparición de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, familiares, normalistas y civiles tomaron Paseo de la Reforma para exigir al gobierno de Andrés Manuel López Obrador la resolución del caso.

Con una misa previa, oficiada por Iglesias por La Paz con Justicia y Dignidad, los padres de los 43 se concentraron en el Ángel de la Independencia rumbo al Zócalo capitalino.

Foto: Lucy Sanabria

“No están solos” 

No iban solos, el camino se hizo con la compañía de contingentes de la UNAM, IPN, telefonistas de México, el Sindicato de la UNAM, la Universidad de Chapingo y estudiantes normalistas.

La consigna continúa encendida: que el gobierno entregue vivos a los estudiantes desaparecidos la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre en el municipio de Iguala.

Pero a pesar de que la marcha en si se desarrolló de manera pacífica en todo momento, sujetos encapuchados aprovecharon la situación para llevar a cabo actos vandálicos en contra de monumentos y establecimientos.

Vandalismo

Por medio de redes sociales la Red Rompe el Miedo denunció varios destrozos en la ruta de la marcha.

Personas encapuchadas y cubiertas de la cara lanzaron piedras y realizaron pintas en la Avenida Juárez a la altura del Hotel Hilton.

De igual forma se registraron destrozos al exterior de las instalaciones del Tribunal Superior de Justicia capitalino y una camioneta de transmisión de Noticieros Televisa fue vandalizada.

Al llegar al Zócalo capitalino, sujetos realizaron pintas en Palacio Nacional e incluso golpearon una de las puertas.

De igual forma retiraron láminas y tablones en la Glorieta de Colón, zona en la que además lanzaron cohetones y rompieron cristales de negocios cercanos.

Algunos medios incluso reportaron ataques en contra de periodistas que se encontraban cubriendo la marcha.

Ante estas acciones, los padres de los 43 normalistas desaparecidos y sus representantes legales se deslindaron de los actos vandálicos y ataques afirmando que en todo momento se planeó una marcha pacífica.