“Nuestra marcha es una expresión apartidista, pacífica y respetuosa para defender los derechos de todos, exigir un buen gobierno y celebrar el orgullo de ser mexicano”, se puede leer en la página oficial del movimiento #VibraMéxico, que ha convocado a movilizaciones masivas a lo largo de la República Mexicana para manifestarse este domingo 12 de febrero en contra del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y sus polémicas políticas.

La convocatoria de #VibraMéxico pide a los ciudadanos sumar esfuerzos para manifestar el rechazo de los mexicanos contra las acciones “discriminatorias y proteccionistas” del presidente Trump que “afectarán seriamente a nuestra economía y amenazan los derechos y la seguridad de los mexicanos de aquí y de allá“. La doctora María Amparo Casar, presidenta de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, una de las organizaciones convocantes, indicó en entrevista con RadioFórmula que la marcha tiene tres vertientes:

  1. Llamar a la unidad de las naciones y mantener la globalidad dentro de la integridad y la inclusión.
  2. Repudiar las políticas de Donald Trump.
  3. Llamar al gobierno de México a ‘poner orden en casa’, “porque entre más fuertes seamos como sociedad y gobierno mejor vamos a poder enfrentar a Trump”.

De acuerdo con la especialista en política comparada y corrupción, la marcha del próximo domingo no es a favor del presidente Enrique Peña Nieto, como han indicado algunos de sus detractores, pero que tampoco es “antigobernista”. “Es una expresión apartidista, pacífica y su propósito es defender el derecho de los mexicanos, exigir un buen gobierno, fortalecer instituciones y celebrar el orgullo de ser mexicanos”, afirmó la doctora María Amparo Casar.

¿Quiénes están detrás de #VibraMéxico?

La causa es respaldada por más de 70 instituciones y organizaciones no gubernamentales, como la Universidad Nacional Autónoma de México, Universidad Iberoamericana, Universidad Autónoma Metropolitana, Universidad Panamericana, Tecnológico de Monterrey, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, Instituto Mexicano para la Competitividad, Centro de Investigación y Docencia Económicas, Centro de Estudios Espinosa Yglesias, Colegio de México, Amnistía Internacional y Artículo 19.

“En esta lista está sin duda mucho de lo mejor de México”, afirmó el columnista, escritor e historiador Héctor de Mauleón en su colaboración para el diario El Universal del pasado 7 de febrero.

La revista Nexos, uno de los medios de comunicación que se ha sumado a #VibraMéxico, postula en un texto publicado el pasado 2 de febrero que la finalidad de la marcha, que recorrerá desde el Auditorio Nacional hasta el Ángel de la Independencia, es que los mexicanos —más allá de las ideologías, la filiación política, la preferencia sexual o religión— nos hagamos escuchar frente al gobierno de Estados Unidos y frente a nuestro gobierno.

“Que reafirmemos nuestro rechazo a las pretensiones de Donald Trump y que exijamos al presidente Enrique Peña Nieto que anteponga los intereses de México ante las reiteradas amenazas de nuestro vecino del norte”, sentencia la publicación.

¿Cuál es el problema con #VibraMéxico?

Como expuso el politólogo Ignacio Lanzagorta, colaborador de Sopitas.com, en su texto #VibraMéxico y el manual del buen marchar, el repelús que ha traído la marcha del próximo 12 de febrero en ciertos sectores de la ciudadanía se debe a que muchos de los convocantes “no han dejado de alzar la voz para descalificar la protesta de los otros (…) no hicieron suyo el agravio de, por poner un ejemplo, la desaparición de los normalistas”.

Según Lanzagorta, las formas durante la marcha importan y mucho: “además, nos insisten reiteradamente que la marcha deberá ser “respetuosa”, vestir de blanco, caminar del Auditorio al Ángel (…) y, finalmente, nos piden entonar el himno nacional a las 14:00 horas. De pronto esto parece una marcha del Frente Nacional por la (Gran) Familia (Mexicana). Es entonces que a algunos nos sobreviene una sensación de incomodidad con la que ya no nos sentimos tan convocados”.

De acuerdo con Julio Hernández ‘Astillero’, columnista de La Jornada, María Elena Morera Mitre, una de las convocantes más activas y quien preside Causa Común, ha sido acusada de “tener una relación política estrecha con personajes como Genaro García Luna, quien fue el tortuoso secretario de Seguridad Pública durante el sexenio en que Felipe Calderón ocupó Los Pinos”. El periodista asegura que Morera Mitre fue organizadora de la marcha de blanco contra la inseguridad pública en 2004.

Según indica el portal SinEmbargo, una fuente dentro de las organizaciones que lanzaron la convocatoria original les confesó que “se robaron la marcha en nuestras narices”, mientras que otra fuente consultada les dijo que organizaciones vinculadas al Gobierno Federal operaron para hacer una “marcha light”.

Al fuego cruzado de opiniones sobre #VibraMéxico se suma la convocatoria de una segunda marcha para este domingo 12 de febrero. La otra protesta, liderada por Isabel Miranda de Wallace, directora de la organización Alto Contra el Secuestro, y Laura Herrejón, quien ocupa la secretaría del comité nacional del PRI para vinculación con la sociedad civil, se parece en lo primordial al ejercicio de #VibraMéxico, pero esta manifestación sí expone abiertamente su apoyo al gobierno del presidente Peña Nieto.

“La marcha es para apoyar al gobierno de EPN, que negociará diversos temas de la agenda bilateral con la administración de Trump (…) si hay quién le exija al gobierno alguna u otra situación, digo muy respetuosamente, no es el momento, porque el enemigo lo tenemos afuera y nosotros lo que queremos es pedirle a todos los mexicanos que estamos unidos para confrontar al señor Trump”.

De acuerdo con Miranda de Wallace, su marcha no es sino una continuación de #VibraMéxico y partirá del Hemiciclo a Juárez con rumbo al Ángel de la Independencia a las 12:00 hrs.”No es el momento de tratar temas domésticos hacia el interior de nuestro país, ahorita lo que nos importa es llegar unidos a esta negociación de Donald Trump para el Tratado de Libre Comercio”.

Cualquiera que sea su determinación de este fin de semana: ir a la marcha #VibraMéxico, a la de Mexicanos Unidos o no asistir a ninguna, no hay que olvidar que aunque el repudio a las políticas del presidente Trump sea generalizado, en nuestro país hay problemas económicos, de seguridad, de violencia inclemente, de desigualdad, que no se pueden pasar por alto después de una marcha en apoyo a la ‘unidad nacional’. Como se cuestiona el periodista Ricardo Raphael: “¿para salir adelante necesitamos los mexicanos someternos a un esfuerzo de unidad incondicional, sumisa, acrítica, ciega —sin cuestionamientos— sin conciencia ni argumento?”.